El deporte en general y el fútbol en particular siempre está atravesado por la política. Más aún cuando la escala de agresiones involucra a civiles. Este domingo, tanto la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) como la Federación de Fútbol de Qatar anunciaron la suspensión de sus competencias «hasta nuevo aviso». Así, tanto la liga local qatarí como las copas de Asia, incluida la Champions -su máximo torneo de clubes-, fueron frenadas debido a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, y las represalias ocurridas durante todo el fin de semana. El partido estelar de ese certamen era entre el gigante de Arabia Saudita Al-Ahli y el club qatarí Al-Duhail, por la ida de los octavos de final. Todo esto ocurre a un mes de la Finalíssima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail, para la que se agotaron las 88.966 entradas puestas a la venta en apenas dos horas.

La Federación de Fútbol de Qatar no está involucrada en la organización del duelo entre los campeones de la Copa América y la Eurocopa, pero obviamente una decisión de este tipo se refiere al contexto que está atravesando la ciudad, con estado de alerta permanente, después de los bombardeos del sábado que dejaron al menos 16 heridos, en teoría, enfocados a la base militar que Estados Unidos tiene en territorio qatarí.
«Como consecuencia de la evolución de la situación en Oriente Medio (…) los partidos en la región oeste, inicialmente previstos para el 2 y 3 de marzo de 2026, serán reprogramados», señaló la AFC en un comunicado publicado en Kuala Lumpur.
La decisión de reprogramar los encuentros afecta a las tres principales competiciones de clubes en Asia: la Liga de Campeones Élite, la Liga de Campeones 2 y la Challenge League, indicó la instancia con sede central en Malasia.
Otros partidos de los octavos de final de la Liga de Campeones, como el duelo entre el club de Dubái Shabab Al-Ahli y el equipo iraní Tractor, o el encuentro del club de Abu Dabi Al-Wahda frente a Al-Ittihad, también fueron afectados.
Eso se suma a la suspensión de las ligas locales en Israel, Irán, Qatar y otros países implicados por las respuestas a bases que Estados Unidos tiene en varios puntos de Medio Oriente.
Hay gran expectativa por ver a las dos mejores selecciones del momento. Sin embargo, el ataque iraní de esta mañana sobre Qatar, territorio aéreo cerrado, pone a este encuentro bajo un manto de dudas.
Como respuesta a los bombardeos de Estados Unidos e Israel en el marco de un conflicto geopolítico que tiene en vilo al mundo, las fuerzas iraníes atacaron bases militares estadounidenses en Arabia Saudita, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Ejecutaron bombardeos sobre puntos estratégicos y bases navales en el Golfo Pérsico, una situación límite que toca de costado al fútbol, aunque claro está que esa no es la principal prioridad en este momento.
Mattias Grafstrom, director general de la FIFA, señaló al respecto: «Tuvimos una reunión hoy y es prematuro hacer comentarios en detalle, pero seguiremos de cerca los acontecimientos en torno a este tema en todo el mundo».
Mientras tanto, según trascendió, tanto Conmebol como UEFA, los organizadores del encuentro que enfrenta al campeón de la Copa América con el de la Eurocopa, se mantienen alerta ante esta situación y esperan garantías para la realización de este trascendental choque, todavía sin tomar ninguna decisión al respecto.
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