Inicio / ECONOMIA / Jorge Brito: «Argentina tiene todo para crecer y los bancos seremos protagonistas de ese crecimiento»

Jorge Brito: «Argentina tiene todo para crecer y los bancos seremos protagonistas de ese crecimiento»

La agenda de Jorge Brito, presidente de Banco Macro, incluyó dos visitas a Nueva York este mes. Primero, formó parte de la comitiva de empresarios y funcionarios que participó en la “Argentina Week”, a la que calificó como “impresionante”. Días después, regresó para encabezar el toque de campana en Wall Street, un acto que celebró las dos décadas de la entidad en el mercado internacional.

jorge-brito:-«argentina-tiene-todo-para-crecer-y-los-bancos-seremos-protagonistas-de-ese-crecimiento»
Jorge Brito: «Argentina tiene todo para crecer y los bancos seremos protagonistas de ese crecimiento»

En ambas ocasiones, el banquero percibió un clima que, para él, define el momento de la Argentina: una combinación entre creciente interés y cautela de los inversores. Brito, que también dio una charla a sala llena en la Universidad de Columbia, conversó con medios argentinos y analizó la coyuntura política con una mirada de entusiasmo a mediano y largo plazo.

-¿Qué considera que falta todavía para que las inversiones lleguen finalmente a la Argentina?

-Es un conjunto de eslabones que hacen a una cadena. Siempre los primeros en entrar son los inversores más «calientes», de fondos de distress, de Emerging Markets, y lo hacen en activos públicos. Esto permite que se compriman los spreads, algo que vimos desde el inicio del gobierno de Milei a hoy, que estamos acercándonos a los 600 puntos de riesgo país. Esta baja de costos de financiamiento inexorablemente genera inversión y, a su vez, empleo. Pero esto seguramente viene en tiempos distintos. Tal vez hay un montón de compañías que están en los «sectores perdedores», donde el efecto de ese ajuste se ve a una velocidad más rápida que la de la generación de empleo o la inversión en los sectores ganadores.

El Gobierno ha tomado medidas de índole fiscal, que celebramos, y monetario. Estas apuntan a la baja de la inflación, pero a la vez generan un impacto en la economía. Tal vez estamos yendo más rápido de lo que podemos ir y eso está generando ciertos problemas en la economía.

-¿Cree que el programa económico del Gobierno debería hacer más foco en la actividad?

Sí, me parece que el tomar medidas sectoriales está bueno, tanto desde el sector público como desde el privado. Creo que tal vez lo que tiene que hacer el Estado es ver cómo hacer un soft landing de los sectores más complejos y coordinar esfuerzos para que eso no sea tan drástico para determinados sectores y grupos de empleados.

-¿Le preocupa que la baja de la inflación se haya ralentizado en los últimos meses?

No hay prácticamente experiencias de países que hayan bajado la inflación de una híper a un dígito. Creo que es un tema que lleva tiempo. Hay muchas variables de contexto que han influenciado, como la suba del precio del petróleo, que pasó de los US$ 65 a los US$ 100. El Gobierno va por buen camino.

-Participó del Argentina Week, ¿qué destaca como positivo y qué impacto puede haber tenido el ruido político en la concreción de esas inversiones que se buscaban?

Fue impresionante. Lo que más me gustó fue el almuerzo del Council of the Americas con los gobernadores. Había un fuerte respaldo al momento actual. También participó el ministro Caputo, quien expresó con gran amabilidad su agradecimiento por la colaboración que los gobernadores han venido brindando en este proceso.

Los gobernadores estaban discutiendo cuestiones y, si bien no están 100% alineados, pero me parecía bueno expresarle al mundo, —y especialmente a los inversores— las coincidencias que comparten con Nación. No era el momento para exponer las diferencias.

-¿Qué necesitan los inversores para finalmente apostar por Argentina? ¿Por qué cree que el riesgo país detuvo la baja que había mostrado este año?

La principal duda de los inversores al momento de decidir si invierten o no pasa por si Milei sí o no. Y muchas veces, frente a tensiones políticas internas que impactan en la imagen del Presidente o de su Gobierno, surge la pregunta sobre qué relación tienen con el riesgo país. La realidad es que todavía tienen una incidencia significativa.

En la medida que el inversor vea que no hay ninguna otra alternativa potable dentro del universo de lo posible, ven a Milei como la única expresión de un modelo satisfactorio. Por eso, cada vez que surge alguna situación que impacta en la imagen del Presidente —reflejada, por ejemplo, en las encuestas—, esos movimientos son seguidos de cerca por los fondos de inversión en Nueva York: las monitorean todas.

-¿Pesa entre los inversores la vigencia de algunas restricciones del cepo? ¿Cómo ve el nivel del tipo de cambio actual?

El cepo está prácticamente abierto. Aún quedan cuestiones pendientes que es necesario resolver; de lo contrario, no se podrán aprovechar plenamente los beneficios de un país sin restricciones cambiarias o con un mercado abierto y fluido, basado en el principio fundamental de que “uno no entra a donde no puede salir”. Entiendo por qué todavía no se avanzó en ese sentido: lo que pasó en octubre del año pasado no fue gratis.

En lo que respecta al tipo de cambio, lo más relevante es observar los flujos: si las importaciones caen y las exportaciones tienden a aumentar —impulsadas por el precio del petróleo, los commodities agropecuarios y la minería—, no hay razones para pensar que la balanza comercial deba deteriorarse.

No coincido con la idea de que el tipo de cambio esté atrasado, más allá de que claramente en dólares el país está mucho más caro de lo que estaba antes

-Habló de la morosidad: ¿Qué señal representa este aumento sobre su negocio y sobre la actividad en Argentina en general?

Del aumento de la morosidad, la mitad tiene que ver con corporaciones y la otra mitad con individuos. De los individuos, la mitad tiene que ver con pérdida de empleo aproximadamente y la otra mitad con un cambio de banco para la acreditación de los haberes. Creo que, con el BCRA, los bancos tenemos un trabajo colectivo que hacer para que esto no termine impactando en el costo del crédito a nivel general.

-¿Cómo viene la demanda de dólares?

Cuando uno mira la dolarización de portafolios, el promedio anual de los últimos 12 meses ronda los US$36.000 millones. Hemos tenido picos de 5 o 6 los meses de elecciones del año pasado, y eso creo que lo pone en los años con mayor dolarización del portafolio de la historia. Eso claramente no es un dato positivo, pero la parte positiva sí es que gran parte de esos dólares están quedando en el sistema. Ahí está el desafío, y ahí no solo los bancos o un grupo de bancos tenemos un planteo de cómo poder hacer para que esos depósitos que estamos captando de esos clientes pueda direccionarse de alguna manera a préstamos, que esos préstamos deben generar nivel de actividad, empleo.

-Con este nivel de salarios, actividad, dólar y tasas, ¿hay espacio para que el crédito vuelva a crecer?

Deben crecer. Tenemos sectores que están viviendo un momento increíble en la Argentina: sector de la minería, hoy Oil & Gas, energía en todos los eslabones —ya sea fósil o eléctrica— todo viviendo momentos muy buenos. También un momento de consolidación en el cual el Estado va a estar vendiendo muchos activos públicos interesantes. Y todo eso abre una oportunidad de financiamiento tal como fue al principio de los ’90, cuando crecieron mucho los préstamos bancarios.

—¿Cuál es el mensaje para los inversores?

Argentina está en un lugar privilegiado cuando uno mira dónde está ubicada geográficamente, lejos de las guerras, qué produce, la calidad humana que tenemos, la calidad de recursos que tenemos. Nos ha ido mal durante muchos años porque hicimos las cosas mal. Si la política no le pone el pie en la cabeza al sector privado, el sector privado argentino va a empujar y mucho. Y creo que inexorablemente los bancos vamos a ser protagonistas de ese crecimiento.

-¿Le interesa la política? ¿Le gustaría ser candidato?

No, la verdad que todo el interés que le estoy dedicando a la política lo tengo como ciudadano, que obviamente me interesa mucho el país. Además, tengo la preocupación de entender que no podemos ser un país en el cual vivamos en un péndulo, en el cual pasamos de una profunda derecha a una profunda izquierda. Es un temor que tienen los inversores, pero es una preocupación para toda la sociedad.

Me gusta mucho la política y si algún día me dedico a eso va a ser porque encuentro un espacio en el cual creo que puedo aportar desde el lugar que sea.

SN

Compruebe también

Un grupo de bonistas reclama en EE.UU. embargar el banco público de una provincia y un parque eólico para cobrar deuda

La Rioja, única provincia argentina que tiene actualmente su deuda en situación de default, afronta …

Carne suspendida en China: el SENASA activó una fuerte oposición diplomática en defensa del frigorífico

La suspensión por parte de China a uno de los principales frigoríficos exportadores de carne …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *