La inseguridad rural vuelve a ocupar el centro de la agenda del campo tras el asesinato de un productor en su campo en la localidad correntina de La Cruz en un intento de robo.

El hecho ocurrió durante el último fin de semana largo. La víctima fue el productor Melchor Baltazar «Pitoy» Díaz, de 75 años, que fue asesinado en su propio establecimiento rural. “Delincuentes ejercieron la violencia más extrema para consumar un robo”, indicaron desde la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Es por eso que desde CRA exigieron que se esclarezca el hecho “de inmediato” y se avance sobre “la identificación, detención y condena de los responsables, y la implementación de políticas efectivas de prevención del delito rural”.
Para la entidad, “la escena se repite: campo, aislamiento y violencia sin límites” y marcaron: “no alcanza con investigar después. Es imprescindible prevenir antes”.
“La producción agropecuaria no puede desarrollarse en un contexto de miedo ni sobre la vulnerabilidad de quienes trabajan en condiciones de aislamiento. Cada hecho de esta naturaleza destruye una vida, desgarra familias y erosiona la confianza social”, subrayaron.
En este sentido afirmaron que “el Estado no puede llegar tarde. No puede ser espectador. No puede naturalizar esta escalada de violencia. No queremos más explicaciones. Queremos resultados”.
“Hoy despedimos a Melchor Baltazar «Pitoy» Díaz con la certeza de que su muerte no puede ser una más. Porque cuando matan a un productor en su campo, no es solo una víctima individual: es un golpe a toda la Argentina productiva”, concluyeron desde CRA.
La Cruz, una zona caliente del abigeato
La zona circundante a la localidad de La Cruz, en el este de Corrientes, es definida por los productores como una región «caliente» del abigeato.
De hecho, en enero se desbarató una red delictiva que llegó a robarse casi 250 cabezas de ganado en la zona.
El caso fue dado a conocer por la Asocación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC). La historia comenzó a principios de enero, cuando la policía correntina interceptó un camión cargado con 20 animales robados en las cercanías de dicha localidad., cuestión que destapó un red más amplia.
A partir de esto, los animales fueron trasladados al predio de la Sociedad Rural de La Cruz. Allí, la policía pudo constatar las marcas de 65 vacas, las cuales fueron remitidas a sus dueños, pero las restantes 190 cabezas no corrieron la misma suerte, ya que no se pudieron identificar las marcas por estar ilegibles o, en el caso de que sí pudieran, no lograron dar con sus propietarios.
El mayor problema radicó en que todos esos animales quedaron en un predio de apenas cinco hectáreas, sin el alimento suficiente, por lo cual empezaron a perder estado corporal y algunas de ellos murieron. Finalmente, las 184 cabezas remanente fueron trasladadas a un campo del INTA en la localidad de Santo Tomé.
Prensa Explícita La realidad al desnudo