La OSFA, nueva obra social de las Fuerzas Armadas, estará operativa desde el 1° de abril, como parte del proceso de reorganización del sistema de salud de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de Seguridad, según se informó oficialmente.

“A partir del 1° de abril, los afiliados de las Fuerzas Armadas comenzarán a ser atendidos por la OSFA. Hasta tanto se complete la transición, los afiliados de las Fuerzas Federales de Seguridad continuarán siendo atendidos por el IOSFA”, se indicó en un comunicado, que dio cuenta de que así se cumple el plazo de 60 días para la puesta en funcionamiento de la nueva obra social militar, decidida por decreto del Gobierno en febrero pasado.
IOSFA, la obra social militar, que también atendía a Gendarmería y Prefectura, atravesó en los dos últimos dos años desde que asumió el gobierno de Javier Milei una crisis profunda con un endeudamiento que hoy alcanza los $300 mil millones. Hay decenas de prestaciones caídas y provincias enteras donde ya no se atiende IOSFA, según denuncias de los afiliados y los gremios estatales vinculados.
La información oficial confirma un adelanto que hizo Clarín días atrás, de que las Fuerzas Armadas financiarán con recursos propios a la nueva obra social.
“Se prevé el ingreso progresivo de recursos por parte del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, lo que permitirá avanzar en la regularización gradual de pagos a prestadores y proveedores”, se indicó.
Según se especificó, los recursos “surgen del proceso de normalización de aportes y contribuciones, en línea con la normativa vigente”, y en la misma línea, “se aguarda por el cumplimiento de los compromisos contributivos por parte de las Fuerzas Federales de Seguridad”.
De acuerdo con la información oficial, el directorio recién asumido de OSFA trabajó en las últimas semanas con las tres Fuerzas Armadas, sus máximas autoridades y equipos técnicos, para “coordinar la implementación del nuevo esquema”.
“La nueva obra social se organiza sobre un modelo centrado en el ordenamiento, la eficiencia y la sustentabilidad del sistema de salud de la familia militar”, aseguraron.
En este tiempo, «se puso en marcha el plan de transición desde el IOSFA, que contempla la adecuación de sistemas, la coordinación con prestadores en todo el país y la separación operativa de afiliados de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad, garantizando la continuidad de las prestaciones», añadieron.
El actual ministro de Defensa, es el ex jefe del Ejército, teniente general Carlos Presti, asumido en diciembre pasado. Presti nombró como presidente de OSFA al general de brigada (R) Sergio Maldonado, y al coronel (R) Ariel Guzmán, como administrador de la “IOSFA residual”, que tiene un año de plazo para toda la “transición”, de acuerdo con el decreto.
La deuda de la obra social creció a ritmó de $15 mil millones mensuales desde fines de 2023, con la gestión Milei en la Casa Rosada. Se atribuye a la disparada de los costos de medicamentos y también a los bajos aportes. Es que entre el 60 y el 80% de los miembros de las Fuerzas Armadas están bajo la línea de pobreza. También se ha reclamado mayor eficiencia en el gasto y auditorías.
Como sea, por la política de ajuste y «déficit cero» ni el anterior ministro, Luis Petri, ni ahora Presti, han conseguido aportes de Economía para palear el déficit de la obra social.
Fuentes consultadas dicen que las contribuciones que harán las Fuerzas para mantener a flote la obra social saldrán de recortes a sus propias partidas.
Mencionan el área de Educación y desmantelamiento de programas del CITEDEF (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa), recortes en TANDANOR, la Fábrica de Aviones de Córdoba (FAdeA), Fabricaciones Militares en Rosario, Villa María, y Río Tercero.
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