La Justicia de Brasil avanzó en la flexibilización de las medidas contra Agostina Páez, la joven acusada de expresiones racistas, al retirarle la tobillera electrónica que controlaba sus movimientos. La decisión representa el paso final antes de su regreso a la Argentina, que podría concretarse en las próximas horas.

Según trascendió, ahora solo resta un trámite administrativo ante Migraciones para autorizar su salida del país, último requisito pendiente tras la resolución judicial favorable.
Un paso clave tras el pago de la fianza
El avance en la causa se produjo luego de que la defensa lograra que el juez aceptara un recurso de habeas corpus. Como condición, Páez debió abonar una fianza de 97 mil reales (unos 18.000 dólares), lo que permitió el levantamiento de las medidas cautelares.
Con esta resolución, no solo se le devolvió la posibilidad de viajar, sino que también se eliminaron las restricciones más severas que pesaban sobre ella, incluida la vigilancia electrónica.
El proceso judicial sigue abierto
A pesar de la autorización para regresar, la causa en Brasil continúa en curso. La abogada deberá mantener contacto con la Justicia brasileña y cumplir con las condiciones establecidas mientras se define una resolución definitiva.
Días atrás, Páez se presentó ante el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro, donde brindó declaraciones y pidió disculpas por lo ocurrido. “Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz”, expresó ante la prensa.
El deseo de volver a casa
La joven, de 29 años, también aseguró que su prioridad es regresar a su provincia natal, Santiago del Estero, para reencontrarse con su familia y su entorno cercano.
“Fue la peor experiencia de mi vida”, sostuvo, en referencia al proceso que atravesó durante más de dos meses en el país vecino.
El caso generó amplia repercusión tanto en Argentina como en Brasil, y ahora entra en una nueva etapa, con la acusada fuera de control electrónico pero aún sujeta a la investigación judicial.
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