Lo que debía ser una celebración por el ascenso a la Primera División de hockey del Club Alemán en Mendoza se convirtió en una pesadilla. La causa, iniciada en abril de 2023, sumó un nuevo capítulo: la Justicia imputó a 10 jugadoras por presunto abuso sexual simple agravado, debido a la participación de dos o más personas en perjuicio de una compañera que, en ese momento, tenía 16 años.
El caso había sido archivado el año pasado por una fiscal que consideró que no hubo delito penal al no existir contacto físico directo. Sin embargo, una revisión del órgano superior reabrió el expediente y obligó al Ministerio Público Fiscal a avanzar con la imputación. Tras esta decisión, la defensa de las acusadas solicitó la nulidad del proceso hasta que intervenga un juez.
La víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva por tratarse de un delito de instancia privada, relató que los hechos ocurrieron el 20 de abril de 2023, cuando el plantel se concentraba en las instalaciones de Guaymallén para disputar un torneo regional. “Yo iba a que me tiñeran el pelo. Era lo único que pensé que me iban a hacer. Por las ganas de pertenecer, dije ‘tengo que pasarlo’. Nunca supe que me filmaron hasta que me sacaron la venda. Yo no di consentimiento para nada. Me sentí tan humillada, yo se los dije. Una hora y media riéndose de mí, mientras decían hasta cosas de mi mamá”, contó en diálogo con el diario mendocino Los Andes.
Según la denuncia, la capitana de la Primera convocó a las menores y las llevó al baño del club, donde las hicieron formar fila y pasar de a una. Les ordenaron desnudarse y cubrirse el pecho con papeles o hojas sujetadas con cinta. Después las vendaron los ojos con toallitas femeninas. “Me preguntaban si era virgen, me sacaron la toalla y una decía ‘dale, dale, que la M. te quiere ver la c…’”, agregó la adolescente.
El relato es estremecedor: les pusieron desde salchichas en la boca hasta ají picante en los labios, a pesar de que la joven advirtió que era alérgica. “Me sentí vulnerable, humillada, y sentí tanto miedo de que reaccionaran mal si les decía que me quería ir, que no podía hablar”, manifestó. Además, las obligaron a ponerse “en cuatro patas” y simular ser perros, mientras recibían comentarios sexuales y risas. “A la cuenta de tres, griten gol, pero con mucha emoción”, fue otra de las consignas antes de que les metieran embutidos en la boca.
La joven denunció que todo fue filmado sin su consentimiento y que, después, en el chat del grupo, una de las agresoras le advirtió: “Si vos hablás, saltamos todas”. Sin embargo, según la víctima, “al final nadie saltó. Una dijo ‘no nos van a creer’. Creo que no hablaron por querer seguir jugando en Primera, por seguir perteneciendo”. Actualmente, la víctima tiene 18 años y decidió exponer públicamente estos “ritos” tradicionales en el mundo del hockey para que no se repitan y “no tengan que vivirlo las nenas de 10 años que entrenaba”.
Por su parte, Fernando Peñaloza, abogado de un grupo de las jugadoras imputadas, adelantó a Mendoza Post que se opondrán y pedirán la nulidad de las imputaciones, ya que “no estamos ante un hecho que sea un delito”. Cuestionó el origen del conflicto judicial y afirmó que inicialmente se buscaba una conciliación con un pedido de disculpas. “Cuando vieron el negocio, una demanda en dinero al Club Alemán, cambiaron claramente la tesitura. Es un dato que está materializado en el expediente”, declaró.
Peñaloza sostuvo que, según su versión, se trató de una bienvenida en la que la jugadora la pasó mal porque se hicieron juegos, chistes o bromas que no le gustaron. También remarcó que la situación fue colectiva: “Esto se le hizo a seis chicas, a todas se les hizo lo mismo. No es que a ella se la abusó y al resto no. Las otras cinco no dijeron nada, de hecho los padres se han presentado muy molestos a declarar, diciendo que sus hijas nunca se sintieron agredidas sexualmente”.
En paralelo, la defensora oficial Mariana Silvestri, que representa a cuatro de las acusadas, cuestionó la forma en que se tomó la decisión judicial. Señaló que el fiscal avanzó “con una inusitada premura” atendiendo únicamente el pedido de la querella, mientras desestimó un planteo previo de nulidad presentado por las defensas. Por ello, solicitó formalmente la nulidad de esa resolución y que el proceso quede en suspenso hasta que intervenga un juez.
El debate judicial ha tenido altibajos. Inicialmente, una fiscal archivó el caso al considerar que no hubo contacto físico directo, sino mediado por objetos. No obstante, los abogados de la víctima apelaron y un juez sostuvo que los hechos constituyen abuso sexual simple. Actualmente, el Fiscal en Jefe ordenó al fiscal de instrucción, Mauro Perassi, avanzar con la imputación de las diez jugadoras por abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas, delito que prevé una pena de tres a diez años de prisión. Con la ausencia de antecedentes y considerando la pena mínima, las acusadas podrían esperar el juicio en libertad.
En paralelo, se tramita una demanda civil millonaria que rondaría los 100 millones de
Prensa Explícita La realidad al desnudo