El Gobierno descalificó a uno de los tres competidores en la licitación para la privatización de la Hidrovía, dejando en carrera únicamente a dos empresas belgaseas. Este contrato representa un negocio que generará ingresos estimados en 15.000 millones de dólares durante los próximos 25 años y otorgará el control de la principal vía fluvial de Sudamérica.

Como había anticipado Clarín, la Comisión Evaluadora analizó las propuestas de las firmas Jan De Nul, DEME (ambas de Bélgica) y la brasileña DTA Engenharia, evaluando sus antecedentes operativos, capacidad técnica y financiera, así como las garantías presentadas. La Comisión determinó que la empresa sudamericana no cumplió con las condiciones exigidas en los pliegos.
De esta forma, DEME y Jan De Nul avanzan a las siguientes etapas de evaluación. Jan De Nul fue el concesionario histórico del dragado, mantenimiento y señalización de la Vía Navegable Troncal (VNT) sobre los ríos Paraguay y Paraná, mientras que DEME fue el único oferente en el fallido proceso de privatización del año pasado.
Según informó el gobierno, DTA Engenharia fue descalificada por no presentar las garantías exigidas, en particular la garantía de mantenimiento de oferta por 20 millones de dólares, que establece que la propuesta no puede ser modificada durante el proceso de selección.
Las empresas tienen ahora un plazo de siete días corridos para impugnar el dictamen. Una vez concluido este período, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación emitirá una resolución que aprobará la evaluación de la primera etapa y convocará a la apertura del Sobre 2, que analizará mediante un sistema de puntajes el Plan de Trabajo, detallando los métodos, equipos y profesionales asignados a las obras.
Tras finalizar la segunda etapa, se abrirán las ofertas de la tercera etapa, que evaluará las propuestas económicas. Esta fase es clave para determinar al ganador, ya que la oferta deberá garantizar la tarifa más baja posible para los productores.
Iñaki Arreseygor, titular de la Agencia, convocó a representantes provinciales y a usuarios como la Bolsa de Comercio de Rosario, la Sociedad Rural Argentina, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, la Unión Industrial Argentina y la Cámara de Puertos Privados Comerciales, entre otros, para informarles sobre el avance del proceso y el cumplimiento del cronograma previsto.
“Se realizó un trabajo técnico comprometido y profesional en esta primera etapa de evaluación. Tendremos a dos de las empresas más grandes del mundo compitiendo en el tramo siguiente de la licitación, que será clave”, destacó Arreseygor durante el encuentro.
Finalizadas las evaluaciones, se procederá a la adjudicación y la firma del nuevo contrato para la privatización de la Hidrovía, con una inversión estimada superior a los 10.000 millones de dólares.
### El negocio de la Hidrovía
La licitación de la Hidrovía, junto con la del Belgrano Cargas, es uno de los grandes negocios estratégicos para las próximas décadas. Por esta vía circulan aproximadamente 100 millones de toneladas de carga anuales, provenientes principalmente de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
La concesión proyecta ingresos por alrededor de 15.000 millones de dólares a lo largo de 25 años, con posibilidad de extensión por cinco años más, según las estimaciones oficiales publicadas en los pliegos.
Se prevé que el ganador tarde cerca de siete años en obtener ganancias y aproximadamente 13 años para recuperar la inversión inicial, que rondará entre 100 y 160 millones de dólares anuales durante los primeros seis años de concesión.
Los peajes que se cobran a los exportadores —los cuales se trasladan como descuentos a los productores, en especial los del sector agrícola— generarán ingresos iniciales estimados en 289 millones de dólares, aumentando a 389 millones en el sexto año y alcanzando 517 millones en adelante.
Asimismo, los ingresos crecerán hasta alcanzar 913 millones de dólares en el último año del contrato, impulsados por el aumento en los volúmenes exportados y ajustes escalonados de las tarifas de peaje.
En paralelo, los costos operativos también incrementarán año a año, desde 203 millones de dólares hasta 535 millones al finalizar la concesión, principalmente por el dragado y el balizamiento de la vía.
Además, al inicio del contrato, el adjudicatario deberá pagar alrededor de 35 millones de dólares a Jan De Nul, el anterior concesionario del dragado, hasta que la Hidrovía volvió a manos estatales en 2021.
A pesar de que el EBITDA del negocio se mantendrá positivo, las inversiones exigidas para mantener y profundizar la Vía Navegable Troncal provocarán que el flujo de caja libre sea mayormente negativo durante los primeros seis años.
Prensa Explícita La realidad al desnudo