A contramano de varios sectores de la economía que se achican o cierran, el JP Morgan continuará con su plan de expansión iniciado el año pasado para contratar a 1.500 empleados en los próximos cuatro años y expandir su centro de operaciones en Buenos Aires, que ya cumplió 12 años.

El objetivo del mayor banco de Estados Unidos es sumar 500 personas y llevar su plantel a 4.500 personas en 2026. Desde su centro de servicios, uno de los más grandes a nivel mundial, brindan asistencia en tecnología, operaciones, finanzas y servicios legales para el propio banco.
La expansión del gigante coincide con el crecimiento del sector financiero, uno de los ganadores del modelo, pero contrasta con el cierre de 22.000 empresas en los últimos dos años y los despidos en la actividad bancaria por el cierre de sucursales, la digitalización y menores ganancias debido al endeudamiento de empresas y familias.
«Hay mucho proceso global, pero por el huso horario nos enfocamos en Estados Unidos. América Latina también, pero en tamaño es más chiquito», dijo Clara Mendiberri, directora administrativa para América Latina y Canadá y presidenta del centro corporativo de Buenos Aires.
Con 23 centros de servicios en el mundo, el banco ganó notoriedad por ser uno de los que habría acordado un préstamo REPO con el gobierno argentino en enero por US$ 3.000 millones. Su CEO, Jamie Dimon, recibió semanas atrás a Javier Milei en la sede principal en Nueva York.
Si bien el JP Morgan tiene presencia en Argentina desde la década de 1880, con el financiamiento del ferrocarril, en la extracción de oro y otros minerales y en el financiamiento soberano, inauguró una sucursal en Buenos Aires en 1978 y se consolidó en 1985 como un actor clave en banca corporativa y mercados globales.
En diciembre de 2014, el gigante decidió crear un centro corporativo en Buenos Aires con 180 personas, hoy ubicado sobre la avenida Belgrano. Y el año pasado dio otro paso con el alquiler de una torre de oficinas de 20 pisos en el barrio de Núñez. Con una inversión de US$ 55 millones, se construirá en etapas y finalizará en 2027.
Las empresas que exportan servicios desde Argentina ponderan la mano de obra calificada, el dominio del inglés y la coincidencia con los husos horarios de Estados Unidos, pese a que otros países como la India y Filipinas son más baratos. También tienen en cuenta los costos en dólares, la inflación y la estabilidad económica.
Algunas de las 40 empresas que venden servicios al exterior son Mercado Libre, Chevron, Exxon, PwC, EY, IBM y Globant. También Microsoft, SAP y RedHat, así como MundoLoco, la productora de Juan José Campanella. Según Argencon, el sector exportó U$S 9.700 millones entre julio de 2024 y junio de 2025.
«Si el analista en Argentina es mas caro que el de Manhattan, es un problema. Pero la primera variable no es el costo. No podés ser más costoso que Londres y Estados Unidos, pero se busca previsibilidad, ayuda un tipo de cambio más estable», dijo Mendiberri. Y agregó: «Se mira la evolución más que la foto; estamos más caros que en 2021, pero más baratos que muchos otros centros».
El centro de servicios en Buenos Aires emplea a 1.400 personas en operaciones, 1.200 en tecnología y 200 en legales, entre otras áreas dedicadas a operaciones administrativas, brindar soporte en transacciones a los traders de Estados Unidos, manejar resultados y riesgos, y asistir a los banqueros en el exterior con emisiones de deuda, acciones o fusiones de empresas.
«Tratamos de cubrir posiciones nuevas con rotación interna, del mercado tomamos el talento más junior y lo capacitamos, y para posiciones que requieran un poco más de experiencia, apostamos a que puedan tener experiencia en distintas áreas», explicó la presidenta del centro corporativo en Argentina.
Los empleados también realizan conciliaciones bancarias, controlan perfiles, estructuras societarias y revisan balances, monitorean fallas en operaciones y «codean» para las apps que desarrollan, junto con ciberseguridad y mantenimiento de redes.
Los perfiles más elegidos son ingenieros, contadores, licenciados en administración y economistas, pero también hay traductores, diseñadores gráficos y afines a la tecnología. El banco también ha contratado empleados sin estudios en tecnología, pero que hicieron cursos o son autodidactas.
El centro corporativo recluta entre 300 y 400 personas por año, de las cuales el 70% se incorpora a la empresa. En medio del aumento del desempleo, recibieron 14.000 currículums en la última búsqueda, lo que llevó a la empresa a solicitar videos de presentación de 1 minuto.
«Tenemos un equipo grande, pero no llegás, es impresionante la cantidad de chicos que quieren trabajar en esta industria», dijo Mendiberri.
En sus inicios, el centro de servicios del JP Morgan importó mandos del exterior, pero el grueso es «liderazgo local» y desde la pandemia, enviaron al exterior 300 personas, a pedido de Estados Unidos.
Ahora, se preparan para armar un nuevo equipo de 100 analistas en Buenos Aires, liderado por un exbanquero del JP Morgan que trabajaba en Estados Unidos. La idea es darles soporte a los banqueros en Estados Unidos en telecomunicaciones, energía y finanzas. Los primeros ingresos serán en abril.
Pese a que en los últimos dos años se fueron 16 multinacionales del país, la entidad financiera sigue adelante con sus proyectos y la meta de alcanzar los 5.500 empleados. «Si bien el centro no ha estado desde siempre, el banco tiene décadas en Argentina y ha estado en los buenos y en los malos momentos», dijo Mendiberri.
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