Aceiteros acordaron un aumento salarial del 29,5% para todo 2026
La industria oleaginosa y los sindicatos cerraron la paritaria anual basándose en las proyecciones de inflación del Banco Central. El acuerdo incluye aumentos escalonados y retroactividad desde mayo.
La industria aceitera argentina logró cerrar su negociación paritaria para 2026 con un incremento salarial acumulado del 29,5% a lo largo del año. El acuerdo, alcanzado entre los principales gremios del sector y las cámaras empresarias, marca un punto de equilibrio luego de intensas tratativas que incluyeron medidas de fuerza y posiciones encontradas sobre las condiciones laborales en la actividad.
El convenio fue firmado por la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA), el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, y las principales cámaras del ramo: CIARA-CEC, Ciavec y Carbio. El acuerdo tiene validez durante todo 2026 y establece una fórmula de actualización vinculada al Índice de Precios al Consumidor proyectado por el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central. Bajo estas estimaciones, la inflación se ubica en torno al 30% anual para el próximo año, lo que funcionó como referencia clave para las negociaciones.
En términos concretos, el salario inicial correspondiente a la categoría peón experimentará aumentos escalonados. A partir del 1° de julio pasará de $2.344.000 a $2.578.400, y luego se incrementará nuevamente el 1° de septiembre llegando a $2.719.040. Además, se abonará una suma retroactiva correspondiente a los meses de mayo y junio que será liquidada junto con los haberes del mes de junio. Este esquema busca garantizar que los trabajadores vean reflejados los incrementos salariales en forma progresiva mientras se recupera lo adeudado desde el inicio del año.
Desde las organizaciones empresarias destacaron que el acuerdo fue posible gracias a que "lograron hacer sentar a los sindicatos a negociar únicamente sobre salarios", descartando así otras demandas más amplias. CIARA-CEC remarcó en un comunicado que el entendimiento "garantiza la paz social durante todo el año" y representa una solución ordenada para la industria en un contexto económico complejo. Por su parte, los sindicatos subrayaron que durante la negociación defendieron constantemente la necesidad de un Salario Mínimo, Vital y Móvil que permita a los trabajadores cubrir sus necesidades básicas, especialmente considerando la inflación proyectada.
Es relevante mencionar que esta paritaria se alcanza en un escenario de conflictividad laboral que marcó el sector durante 2024 y principios de 2025. La Huelga Nacional Aceitera realizada el 27 de mayo fue un hito importante en estas negociaciones que, según los gremios, fortaleció su posición en la mesa de diálogo. Los sindicatos también enfatizaron que el aumento acordado representa una porción mínima de la facturación anual de la industria, dejando clara su posición de que existía margen para mejores condiciones.
El cierre de esta paritaria llega en un momento en el que el sector aceitero sigue siendo uno de los pilares de la economía argentina, especialmente en provincias como Formosa y otras del norte del país. La fijación de estos parámetros salariales impacta directamente en los costos de producción y competitividad de las empresas, pero también asegura retenciones laborales y estabilidad en un rubro que requiere continuidad operativa. Ahora las expectativas se centran en cómo evolucionará efectivamente la inflación durante 2026 y si los ajustes pactados resultarán suficientes para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores aceiteros.



