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Nacional 📅 16 Ago. 2026

Argentina sigue en el podio inflacionario de América Latina con subas del 2,1% en julio

El país volvió a registrar uno de los aumentos de precios más significativos de la región, solo superado por Venezuela. La aceleración respecto a junio mantiene la presión sobre los bolsillos de los argentinos.

Argentina sigue en el podio inflacionario de América Latina con subas del 2,1% en julio

La Argentina continúa enfrentando una de las crisis inflacionarias más severas de Latinoamérica. Durante julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó un avance de 2,1%, ubicando nuevamente al país en el segundo lugar de la región en términos de variación mensual de precios, solo superado por Venezuela. Este resultado refleja la persistencia de un fenómeno económico que afecta profundamente el poder adquisitivo de millones de argentinos y que, lejos de ceder, muestra signos de aceleración respecto a los meses anteriores.

El panorama se torna aún más preocupante cuando se analiza la evolución del indicador a lo largo del tiempo. En comparación con junio, cuando la inflación alcanzó el 1,9%, se registró una aceleración de 0,2 puntos porcentuales. Acumulando los primeros siete meses del año, la inflación ya suma 19,3%, mientras que en términos interanuales el país acumula nada menos que 33,8% de aumento en los precios. Estas cifras ponen en perspectiva la magnitud del desafío económico que enfrenta la sociedad argentina en materia de estabilidad de precios.

Los sectores que lideran esta espiral inflacionaria son aquellos más sensibles para el bolsillo popular. La división de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabeza la lista con una suba interanual de 48,9%, resultado directo de los incrementos en alquileres, servicios regulados y expensas que se han vuelto prácticamente inalcanzables para muchos hogares. Le sigue el rubro Transporte con 40,9% interanual, impulsado por los aumentos en pasajes de transporte público y combustibles, mientras que Educación cierra el podio de las tres categorías más afectadas con 40% de incremento. Dentro de estos números, se destaca que los precios estacionales subieron 4,5%, los servicios avanzaron 3,1% y el IPC núcleo se ubicó en 1,8%, mientras que los bienes registraron un incremento mensual más modesto del 1,6%.

Cuando se amplía la mirada a nivel regional, la situación argentina adquiere dimensiones alarmantes. Venezuela es el único país que la supera, con un explosivo aumento de 19,9% mensual en julio, cifra que además representa una aceleración respecto al 13,8% de junio. Sin embargo, el resto de las principales economías latinoamericanas se desempeña significativamente mejor. Perú registró apenas 0,29% de variación mensual, mientras que Colombia alcanzó 0,17%, incluso con una desaceleración en su tasa interanual que descendió hasta 6,03%. Chile mostró un avance casi imperceptible de 0,1%, Brasil apenas 0,07%, y Ecuador rondaba el 0,79% según el último dato disponible de junio. Esta brecha pone en evidencia que el problema inflacionario argentino no es un fenómeno regional generalizado, sino una particularidad del país que requiere soluciones específicas.

En el extremo opuesto de la comparación regional se encuentran Bolivia y Paraguay, únicos países que registraron deflación en julio. Paraguay experimentó una caída de 0,1% en sus precios, mientras que Bolivia informó una disminución mensual de 2,79%. Este último caso resulta especialmente interesante, ya que la baja se explicó principalmente por la normalización del abastecimiento de bienes tras los graves problemas de suministro generados por los bloqueos que afectaron al país en mayo y junio. El contraste es inevitable: mientras algunos países logran estabilizar o incluso reducir sus niveles de precios, Argentina continúa navegando en aguas turbulentas donde la inflación se resiste a ceder y golpea sin piedad en rubros esenciales como vivienda, transporte y servicios básicos.

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