El agro seguirá aportando miles de millones en retenciones pese a la baja de tasas
A pesar de la reducción de alícuotas, el sector agroexportador mantendrá prácticamente estable su contribución fiscal en 2026. Mayor volumen de exportaciones compensará el impacto de las menores tasas impositivas.
El campo argentino continuará siendo una pieza clave en las arcas fiscales nacionales. Según las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, los principales complejos agroexportadores del país desembolsarán alrededor de 4.613 millones de dólares en concepto de retenciones durante 2026. Aunque esto representa apenas una caída del 1% respecto a 2025, el dato resulta relevante considerando que las alícuotas han experimentado reducciones significativas en los últimos meses. La compensación llegaría principalmente por un incremento esperado en los volúmenes de ventas al exterior, particularmente en cultivos clave como la soja y el maíz.
La soja continuará dominando ampliamente el panorama de recaudación sectorial. Se estima que el complejo sojero —que incluye poroto, harina, aceite y biodiésel— aportará aproximadamente 3.275 millones de dólares, lo que representa cerca del 71% del total previsto para los seis complejos analizados. El maíz, por su parte, seguirá en segundo lugar como generador de recursos fiscales. En conjunto, ambos cultivos concentrarían casi el 87% de los derechos de exportación esperados, demostrando la enorme dependencia que existe respecto a estos dos productos en términos de recaudación estatal proveniente del sector rural.
Un año atípico que genera comparaciones engañosas
Sin embargo, la lectura de estos números requiere contexto. Durante el primer semestre de 2026, la recaudación apenas alcanzó 1.881 millones de dólares, cifra que representa un desplome del 51% respecto al mismo período de 2025. Paradójicamente, este fue el segundo registro más bajo desde 2020, según datos de la institución rosarina. Esta caída pronunciada en la primera mitad del año se explica principalmente por los esquemas tributarios excepcionales que rigieron durante 2025, cuando el Estado implementó reducciones temporarias de retenciones y, en septiembre, eliminó transitoriamente las alícuotas para ciertos volúmenes de comercialización. Estas medidas incentivaron a los exportadores a adelantar sus declaraciones de ventas al exterior, anticipando la tributación de retenciones hacia fines de 2025.
La proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario contempla una normalización importante a partir del segundo semestre. Entre julio y diciembre de 2026, se esperaría recaudar otros 2.731 millones de dólares, cifra que contrastaría marcadamente con los apenas 861 millones que ingresaron durante el segundo semestre de 2025. Este salto responde a que las declaraciones juradas de ventas al exterior volverían a un ritmo más cercano al promedio histórico de los últimos cinco años, después del comportamiento anómalo del año anterior. Los analistas consideran que el patrón de normalización es fundamental para entender adecuadamente las perspectivas fiscales del sector para 2026.
Aún lejos de los años de bonanza
Más allá de las proyecciones para este año, es importante recordar que la recaudación actual del sector agroexportador se mantiene considerablemente por debajo de los máximos históricos. Durante 2021 y 2022, cuando los precios internacionales de los commodities alcanzaron niveles extraordinarios, los derechos de exportación generaron ingresos superiores a los 9.101 millones de dólares. Esta diferencia substancial refleja tanto la caída en los precios de las materias primas en los mercados globales como el impacto de las políticas de reducción de alícuotas implementadas por las autoridades nacionales. Para los productores y exportadores, estas medidas representan un alivio fiscal que busca incentivar la producción y comercialización; para el Estado, significan menores ingresos en un contexto fiscal desafiante. Los próximos meses serán determinantes para confirmar si las estimaciones de la Bolsa de Rosario se cumplen y si el sector logrará efectivamente compensar las menores tasas impositivas con mayores volúmenes de negocios.



