▶ ÚLTIMO
Formosa 📅 06 Ago. 2026

Formosa se moviliza: los sindicatos mantienen la lucha más allá del retiro de la Ley de Tierras

ATE rechaza que el gobierno haya ganado con el retiro parcial de la norma y advierte sobre los peligros del capital extranjero. La Multisectorial ratificó las protestas en la capital provincial.

Formosa se moviliza: los sindicatos mantienen la lucha más allá del retiro de la Ley de Tierras

El gobierno dio un paso atrás con la polémica reforma a la Ley de Tierras, pero eso no apaciguó las aguas en Formosa. Las organizaciones sindicales y sociales ratificaron sus planes de movilización para los próximos días, convencidas de que la batalla legislativa es apenas la punta del iceberg de un conflicto más profundo. Fabián Sinsig, secretario gremial de ATE Formosa, fue categórico al analizar la coyuntura: el retiro formal del articulado sobre extranjerización de tierras no significa victoria definitiva ni cambia el fondo de la discusión sobre la soberanía nacional.

Durante una entrevista en el programa radial Algo Está Pasando, transmitido por FM VLU 88.5, Sinsig explicó que aunque el Poder Ejecutivo cedió en este punto específico, mantiene intacto el resto del paquete legislativo que pretendía impulsar en el Congreso. Esto es importante porque revela una estrategia oficial de seguir avanzando en desregulaciones y flexibilizaciones, solo que ahora de manera más fragmentada. El dirigente recordó que este fue el tercer intento del gobierno por permitir la venta de tierras a capitales extranjeros: primero mediante el DNU 70/23 que fue frenado judicialmente, luego durante el Mundial, y finalmente a través de este proyecto de ley. Cada rechazo deja constancia de una resistencia persistente que cruza distintos sectores de la sociedad.

Lo que genuinamente preocupa a los trabajadores, según Sinsig, no es solo la posibilidad de que extranjeros compren campos o estancias. El análisis va más profundo: cuando grandes corporaciones internacionales adquieren extensiones territoriales significativas, también se apropian de recursos estratégicos, minerales y capacidad de incidencia política. El riesgo es que entidades privadas terminen concentrando más poder que el propio Estado para decidir sobre el futuro del país. No se trata de xenofobia ni de cerrazón al comercio internacional, sino de establecer límites claros que protejan el interés nacional. La mayoría de quienes salen a protestar no son terratenientes millonarios, sino ciudadanos conscientes de que sus recursos comunes están en juego.

El secretario gremial aclaró la postura del movimiento sindical respecto al capital privado: nadie rechaza inversiones extranjeras en sí mismas, pero estas deben enmarcarse dentro de normativas robustas que garanticen beneficios recíprocos. Un inversor puede obtener ganancias legítimas, pero no a costa del patrimonio futuro ni de los intereses de la población. Una ley que compromete recursos estratégicos compromete también el presente y el futuro de la nación. Esta argumentación pretende moverse fuera del discurso populista para situarse en el terreno del pragmatismo económico y la defensa de bienes comunes.

La movilización que se concretará desde la Plaza San Martín hacia el Reloj histórico no responde únicamente a la cuestión de tierras, sino que sintetiza un acumulado de medidas gubernamentales que impactan directamente en los trabajadores y la ciudadanía. Sinsig vinculó esta protesta con conflictos previos alrededor de universidades, derechos humanos y otras normativas que el oficialismo intentó impulsar. Cada una de estas iniciativas refleja una lógica común: el avance sobre conquistas sociales y la priorización del capital sobre el bienestar colectivo. Ahí radica el verdadero alcance de la jornada de protesta: no es un reclamo aislado, sino la expresión de un hartazgo acumulativo que cruza múltiples dimensiones de la vida cotidiana formoseña y argentina.

Noticias relacionadas