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Formosa 📅 28 Jul. 2026

La CGT Formosa en crisis: conflictos internos amenazan la normalización gremial

Tensiones políticas y enfrentamientos entre sectores sindicales ponen en jaque el proceso de reorganización impulsado desde la central obrera nacional, con riesgo de fractura del movimiento obrero provincial.

La CGT Formosa en crisis: conflictos internos amenazan la normalización gremial

La central obrera formoseña atraviesa uno de sus momentos más delicados. El proceso de normalización de la CGT Regional Formosa se debate en medio de una pulseada política y sindical que amenaza con fracturar el movimiento obrero provincial. Así lo advierte un análisis del especialista en asuntos gremiales Dr. Rodrigo Ramón Mareco, quien observa con preocupación cómo los conflictos internos podrían malograr los intentos por reconstruir la estructura regional.

Desde la conducción nacional, el secretario general de la CGT y titular de la Secretaría del Interior, Héctor Daer, impulsa un esquema de reorganización basado en la unidad entre sectores. Su estrategia apunta a conformar conducciones compartidas mediante binomios o triunviratos en las delegaciones regionales, buscando fortalecer la estructura sindical de cara al reordenamiento político del peronismo en todo el país. Para llevar adelante esta tarea en Formosa, designó a Adrián Bellomi, secretario general de ATSA Chaco y referente del Frente Primero Chaco, como coordinador del proceso, acompañado por Ariel Ledesma, secretario de la UOCRA Chaco.

Sin embargo, la receta de consenso que promueve la nacional encontró resistencia en el terreno formoseño. Hilario Martínez, actual referente gremial en la región, rechazó participar en una conducción compartida con sectores opositores, prefiriendo mantener su liderazgo monolítico. Esta negativa abrió una grieta que ya no se puede tapar. El Movimiento por la Unidad Gremial, encabezado por Estela del Carmen Escobar, secretaria general de SI.DO.FOR, presentó una impugnación formal contra Daer cuestionando directamente la actuación de Bellomi. Los denunciantes acusan al coordinador chaqueño de falta de imparcialidad, ecuanimidad y neutralidad institucional, argumentando que existe un conflicto de intereses que compromete la transparencia electoral del proceso en curso.

La tensión escaló a niveles que dejaron su marca física. Durante una reunión convocada por Bellomi en la sede de la CGT Formosa, un grupo de mujeres sindicalistas vinculadas al sector opositor, lideradas por Escobar, intentó ingresar al salón donde se desarrollaba el encuentro. Lo que sucedió después terminó en la comisaría: según el relato disponible, se produjeron agresiones atribuidas al personal de seguridad del sector oficialista. Las presuntas víctimas iniciaron denuncias penales y aprovecharon para cuestionar nuevamente la legalidad y transparencia de todo el proceso normalizador. El Dr. Mareco observa que Bellomi y Ledesma cometieron el error estratégico de convocar simultáneamente a sectores enfrentados al mismo lugar y hora, creando deliberadamente —o por incompetencia— un escenario propicio para el conflicto. Aunque reconoce que el coordinador actúa bajo instrucciones de la Secretaría del Interior de la CGT Nacional, advierte que estos incidentes erosionan su credibilidad tanto política como gremial.

Las consecuencias podrían ser irreversibles. Si las cosas continúan en este camino, varios sindicatos provinciales y nacionales están sopesando seriamente la posibilidad de fundar una nueva estructura gremial completamente independiente. Las negociaciones ya avanzan para crear lo que se llamaría la Nueva CGT de Formosa, una organización que tendría como pilares fundamentales la autonomía federal de los gremios, la democracia sindical efectiva y la libre determinación de las organizaciones obreras regionales. Es una amenaza clara a la unidad del movimiento obrero, que de concretarse significaría una ruptura histórica para la provincia.

Hasta el momento, la conducción nacional de la CGT permanece en silencio público respecto a estas acusaciones y conflictos. Esa ausencia de respuesta habla por sí sola y deja abierto un interrogante incómodo: ¿qué tipo de normalización es aquella que genera más divisiones que consensos? Los próximos pasos serán determinantes para saber si la CGT Formosa logra recomponerse o si definitivamente se produce la fractura que tantos temen.

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