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Nacional 📅 08 Ago. 2026

Moyano publicó una foto rezando tras ser detenido por un incidente con su pareja

El exdiputado y sindicalista subió la imagen a redes en medio de la investigación judicial, aunque su novia desistió de los cargos por violencia de género y pidió levantar las restricciones.

Moyano publicó una foto rezando tras ser detenido por un incidente con su pareja

En plena tormenta judicial, Facundo Moyano sorprendió a sus seguidores con un posteo que muchos interpretaron como un mensaje cifrado. El exdiputado nacional y líder del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA) compartió una fotografía en su cuenta de Instagram donde aparece sosteniéndola un rosario, acompañada por un emoji alusivo a la oración. La publicación fue hecha el sábado a primera hora de la madrugada, apenas días después de los hechos que lo llevaron a enfrentar una causa penal. El timing del posteo generó especulaciones sobre el mensaje que pretendía transmitir mientras avanzaba la investigación en su contra.

Los antecedentes que contextualizan este episodio resultan centrales para entender la magnitud del problema. Durante la madrugada del martes pasado, Moyano fue visto persiguiendo a una joven en el barrio porteño de Belgrano. Rápidamente se identificó a la perseguida como Candela Azariaga, su pareja. La situación derivó en su detención por parte de las autoridades, que lo imputaron por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, bajo la carátula de violencia de género. La fiscalía especializada en estos temas decidió avanzar con el caso y mantener las medidas cautelares que restriccionan su libertad de movimiento.

Las medidas judiciales impuestas contra el sindicalista son contundentes. Se le prohibió acercarse a menos de 300 metros de Azariaga y también está vedado que se comunique con ella por cualquier medio. Estas restricciones permanecen vigentes mientras se desarrolla la investigación, tal como lo resolvió la fiscalía a cargo del caso. Sin embargo, el panorama se complicó para la acusación cuando Candela Azariaga decidió cambiar su testimonio ante las autoridades. La joven, de 23 años, se presentó nuevamente ante la Fiscalía especializada en Violencia de Género y realizó una ampliación de su declaración inicial que resultó explosiva para la causa.

En su nuevo relato, Azariaga fue categórica: negó haber sufrido violencia alguna por parte de Moyano y solicitó explícitamente que se levantaran las medidas restrictivas. La joven explicó que el incidente del martes estuvo relacionado con una crisis psicológica personal que atravesaba en ese momento. "Tuve un brote psicótico", declaró frente a los medios de comunicación, aclarando que el problema no era con el exdiputado sino con su propio estado mental. Agregó que durante esos momentos de crisis "huía de todos", incluso de policías que intentaban contenerla. Cuando se le preguntó directamente si había existido violencia de género, respondió sin ambigüedades: "Para nada. De haber sido así, lo hubiera dicho, obviamente".

El defensor de Moyano, el abogado Miguel Molina, aprovechó la declaración de la joven para pedir que se levantaran las cautelares. En su presentación legal argumentó que Azariaga había manifestado en dos oportunidades distintas mantener un trato "cordial y respetuoso" con su cliente y que jamás fue víctima de agresiones físicas o verbales. A pesar de estos argumentos y de la propia voluntad de la denunciante de retomar el vínculo, la fiscalía decidió no hacer lugar al pedido y mantener vigentes las restricciones. Esto significa que mientras avanza la investigación, Moyano continúa sin poder aproximarse a su pareja ni contactarla, independientemente de lo que ella desee o declare.

El caso pone sobre la mesa debates incómodos sobre el alcance de las medidas de protección en causas de violencia de género cuando la propia víctima se desiste de sus acusaciones. Las autoridades sostienen que estas medidas existen para proteger a las mujeres incluso cuando ellas mismas pueden decidir retirar las acusaciones, considerando que podrían estar bajo presión o intimidación. Sin embargo, la insistencia de Azariaga en múltiples oportunidades, su claridad al explicar su situación psicológica y su solicitud expresa de levantar las restricciones generan una zona gris que los tribunales deben resolver. Mientras tanto, la fotografía de Moyano con el rosario permanece en sus redes, abierta a interpretaciones diversas sobre lo que realmente quiso comunicar en medio de esta turbulencia judicial.

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