▶ ÚLTIMO
Formosa 📅 26 Jul. 2026

Vecinos de Sagrado Corazón cortan ruta exigiendo la apertura del puente El Pucú

Familias del barrio El Quebrachito se movilizaron en Av. Néstor Kirchner tras más de cinco meses de cierre. Denuncian que la obra está terminada desde hace 18 días pero permanece bloqueada intencionalmente por máquinas de construcción.

Vecinos de Sagrado Corazón cortan ruta exigiendo la apertura del puente El Pucú

La paciencia se agotó en el barrio Sagrado Corazón. Esta madrugada, un grupo de vecinos autoconvocados decidió ocupar la Avenida Néstor Kirchner para protestar por una situación que califican de absurda: el puente El Pucú, una estructura vial completamente terminada, sigue bloqueado al tránsito por razones que van más allá de lo técnico. La medida de fuerza busca visibilizar el calvario que sufren cientos de familias desde hace más de cinco meses, cuando se iniciaron los trabajos de reparación en esta arteria neurálgica de conectividad entre barrios periféricos formoseños.

El conflicto tiene un origen claro y documentado: la empresa constructora finalizó todas las tareas hace aproximadamente dieciocho días, pero alguien ordenó cruza una maquinaria pesada intencionalmente sobre el acceso, impidiendo que los vehículos circulen. No se trata de fallas técnicas, ni de trabajos pendientes, ni de cuestiones de seguridad. Según el relato unánime de los frentistas, la barrera es puramente política: esperan a que las autoridades organicen un acto de inauguración oficial, con el tradicional corte de cinta y la presencia de funcionarios que busquen captar visibilidad mediática. Mientras tanto, la población común padece las consecuencias de esta dilación innecesaria.

Las repercusiones cotidianas son profundas y afectan directamente el bolsillo y la rutina de las familias. Para cruzar de un lado al otro del puente, los vecinos deben rodear la zona utilizando avenidas de intenso tránsito vehicular, especialmente durante las horas pico. Esos desvíos implican más tiempo, mayor consumo de combustible, mayor desgaste de los vehículos y, en el caso de estudiantes y trabajadores, retrasos constantes. Con el inicio del ciclo lectivo cada vez más cerca, la urgencia adquiere dimensiones críticas. Los padres demandan soluciones inmediatas porque sus hijos no pueden continuar expuestos a horas extras de circulación en avenidas saturadas.

Lo que más generó indignación durante la mañana fue la respuesta institucional. Los manifestantes esperaban que las autoridades enviaran funcionarios con capacidad de decisión o personal técnico para resolver el inconveniente en el acto. En su lugar, recibieron la presencia de más de cincuenta efectivos policiales, una cantidad desproporcionada respecto a la cantidad de vecinos concentrados en el reclamo. Los uniformados justificaron el no-desbloqueo del puente argumentando cuestiones climáticas, una excusa que los frentistas desminaron categóricamente señalando que el tiempo no presenta impedimento alguno para realizar una tarea administrativa de esa envergadura.

«No necesitamos actos políticos, no queremos cortinas de humo ni inauguraciones con discursos. Solamente que saquen esa máquina y nos permitan transitar normalmente», expresaron los vecinos con una claridad que no deja dudas sobre sus verdaderas intenciones. El reclamo trasciende la queja puntual: cuestiona el modo en que los gobiernos priorizan la gestión de imagen por encima de las necesidades reales de la población. Formosa espera respuestas concretas de sus autoridades, y los residentes de El Quebrachito no van a ceder hasta lograr que el puente vuelva a funcionar como corresponde.

Noticias relacionadas