Un incendio intencional destruyó el centro de distribución de la multinacional Kimberly-Clark en Ontario, California. Las autoridades acusaron a Chamel Abdulkarim, de 29 años, por varios cargos de incendio provocado, considerados delitos graves.

El hombre enfrenta un cargo de incendio provocado agravado y otros seis cargos relacionados con la quema intencional de estructuras. Según registros judiciales, podría comparecer este viernes ante un juez en Rancho Cucamonga.
El incendio comenzó poco después de la medianoche del martes en el centro de distribución de Kimberly-Clark, ubicado cerca de las avenidas Hellman y Merrill. De acuerdo con ABC7, el fuego se expandió rápidamente y destruyó un edificio de más de 93.000 metros cuadrados, repleto de productos de papel como pañales Huggies y artículos Kleenex.
Los bomberos lograron contener las llamas dentro de la estructura, lo que evitó una mayor propagación. No se reportaron personas heridas, aunque el daño material fue total.
Desde el inicio, los investigadores consideraron la posibilidad de un incendio intencional. El comportamiento del fuego llamó la atención de los equipos de emergencia, quienes lo describieron como inusual por la velocidad con la que avanzó dentro del depósito.
Según ABC7, Abdulkarim trabajaba en el almacén a través de una empresa subcontratada. Fue arrestado poco después de iniciarse el incendio bajo sospecha de incendio provocado.
El sospechoso habría causado el incendio debido a descontento por su salario. Los investigadores analizan un video difundido en redes sociales en el que se muestran paquetes de papel higiénico en llamas dentro del almacén. En la grabación, una persona repite varias veces que no recibe un salario suficiente para vivir.
Las autoridades aún no confirmaron si el hombre que aparece en el video es el acusado. Sin embargo, el material forma parte de la investigación.
Un compañero de trabajo del sospechoso aseguró que inicialmente no existían sospechas y que se pensaba que el incendio podría haber sido causado por fallas en los sistemas automatizados del depósito. “Todos creían que eran los robots hasta que apareció el video”, relató el testigo.
La causa permanece abierta. Mientras avanza la investigación, el caso ha generado atención tanto por el contenido del video como por las circunstancias que rodearon el incendio.
El depósito proveía papel higiénico a 50 millones de personas.
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