Caputo defiende el crecimiento económico y rechaza hablar de recesión
Desde París, el ministro de Economía aseguró que la actividad crece a ritmo más lento pero negó estar en recesión. Destacó los USD 27 mil millones en inversiones anunciadas durante Argentina Week.
Luis Caputo regresó de París con un mensaje para la ciudadanía argentina: la economía no está en recesión. El ministro de Economía brindó declaraciones tras su participación en Argentina Week, el encuentro de tres días donde se congregaron inversores de distintas partes del mundo para conocer las oportunidades de negocios que ofrece el país. Aunque reconoció que el ritmo de crecimiento es inferior al que se venía observando meses atrás, se mostró categórico al rechazar que estemos atravesando una etapa recesiva.
Durante su permanencia en la capital francesa, Caputo tuvo la oportunidad de dialogar con empresarios y representantes de fondos de inversión de diversos orígenes. El clima de confianza pareció ser el denominador común en estos encuentros. Según relató, los inversores destacaron que Argentina transmite seguridad jurídica y previsibilidad, elementos fundamentales a la hora de comprometer recursos en el largo plazo. El funcionario ejemplificó esta transformación mencionando que anuncios de mil millones de dólares, que hace poco tiempo resultaban extraordinarios, hoy se consideran casi rutinarios. En esta oportunidad, se dieron a conocer compromisos de inversión por diez, seis y más mil millones de dólares cada uno.
El embajador de Argentina en Francia, Ian Sielecki, confirmó que durante los tres días de actividades se anunciaron aproximadamente USD 27 mil millones en inversiones. Caputo enfatizó que estos fondos no constituyen promesas inmediatas, sino compromisos que se materializarán en los próximos años y que beneficiarán a futuras administraciones, incluso más allá de 2031. El ministro también valoró la presencia de gobernadores provinciales en el evento, señalando que su participación ratificando el rumbo económico genera mayor previsibilidad para los inversores privados y refuerza la confianza en los proyectos a implementar.
Sin embargo, estas declaraciones optimistas contrastan con la realidad que reflejan los últimos datos oficiales del INDEC. La pobreza aumentó 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, llegando al 32,3% en la primera mitad de 2026. La actividad económica mensual se contrajo 2,9% en julio, mientras que el segundo trimestre cerró con una caída del 0,6%. Estos números han encendido las alarmas entre economistas que advierten sobre una posible recesión técnica. Ante este panorama, Caputo ofrece una interpretación alternativa: sostiene que los datos oficiales padecen de problemas de medición derivados de la transformación económica que atraviesa el país.
El titular de Economía argumenta que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) desestacionalizado presenta una volatilidad que no resultaría razonable, con oscilaciones que pasan de positivas a negativas en cortos períodos. Por ello, el ministerio prefiere analizar la tendencia-ciclo de los indicadores en lugar de los datos mensuales puntuales. Caputo reconoció que el crecimiento actual es más lento que el registrado en etapas anteriores, pero marcó una distinción que considera crucial: ralentización no es sinónimo de recesión. Desde su perspectiva, la economía está lejos de una contracción generalizada.
La postura del funcionario refleja la brecha interpretativa que existe entre la visión oficial y la de numerosos economistas independientes. Mientras que desde el gobierno se apunta a los problemas técnicos en la medición de la actividad, los analistas económicos advierten sobre indicadores concretos que muestran debilitamiento en diversos sectores. Lo cierto es que la confianza de los inversores internacionales sigue siendo un activo fundamental para el plan económico del gobierno, y es precisamente ese aspecto el que Caputo buscó reforzar en París. Los próximos meses dirán si la desaceleración logra estabilizarse o si efectivamente la economía ingresa en territorio recesivo.



