Investigan si las Fuerzas Armadas ocultaron millones destinados a IOSFA
La PIA abrió una causa para determinar si el Ejército, Armada y Fuerza Aérea transfirieron correctamente los aportes de sentencias salariales a la obra social militar en crisis.
La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) puso en marcha una investigación administrativa que apunta directamente a las instituciones castrenses. El objetivo: rastrear el destino de fondos millonarios que debieron llegar a IOSFA tras las liquidaciones judiciales por suplementos salariales reconocidos por la Justicia. El expediente PIA N.º 550/2026 abre un interrogante incómodo en momentos en que la obra social militar atraviesa una crisis financiera profunda y está en pleno proceso de disolución y restructuración hacia la nueva entidad denominada OSFA.
La trama tiene raíces profundas. Remonta a los años 90, cuando durante la gestión de Domingo Cavallo se popularizó una práctica que, años después, generaría un verdadero laberinto judicial: otorgar mejoras salariales mediante sumas fijas que no se consideraban remunerativas. De esa manera, el Estado mejoraba el salario sin comprometerse a pagar contribuciones sociales sobre esos montos. Esos suplementos, que en teoría eran transitorios, terminaron enquistándose en la estructura salarial de las Fuerzas Armadas y afectando tanto a personal en actividad como a retirados.
El conflicto se agudizó cuando la administración Kirchner, a través del Decreto 1305/2012, creó nuevos suplementos denominados "Responsabilidad Jerárquica" y "Administración de Material". Los militares, cansados de ver sus haberes limitados, decidieron ir a la Justicia. Los que estaban en actividad se presentaron ante el Fuero Contencioso Administrativo Federal, mientras que los retirados recurrieron al Fuero Federal de la Seguridad Social. El argumento era uno solo: esas sumas deberían ser consideradas remunerativas y bonificables, con todas sus consecuencias previsionales.
La Justicia les dio la razón en una cantidad significativa de casos. Eso obligó a las Fuerzas Armadas a hacer recálculos complejos de salarios y a liquidar diferencias retroactivas que, en algunos supuestos, alcanzaban períodos de años. Aquí es donde entra en juego la investigación de la PIA. Cuando se hacen esas liquidaciones adicionales, automáticamente deben generarse aportes personales del empleado y contribuciones patronales del empleador que van destinadas a las obras sociales. La pregunta que la Procuraduría busca responder es directa y contundente: ¿esos fondos efectivamente llegaron a IOSFA o desaparecieron en el camino?
Lo que está en juego es más que una cuestión administrativa burocrática. IOSFA está en estado de fragilidad extrema. Su presupuesto está al borde del colapso, las prestaciones médicas están comprometidas y todo el sistema está siendo desmantelado y reorganizado. En ese contexto de crisis, cualquier diferencia entre lo que debería haber ingresado y lo que efectivamente se recibió adquiere una magnitud determinante. Millones de pesos pueden significar la diferencia entre mantener servicios básicos o profundizar el deterioro de la cobertura sanitaria para los militares y sus familias.
La investigación que desarrolla la PIA bajo el expediente 550/2026 tiene por delante la tarea de reconstruir la ruta completa de esos fondos. Necesitará acceder a documentación contable de las Fuerzas Armadas, registros de IOSFA, resoluciones judiciales y certificaciones de las liquidaciones efectuadas. Es un trabajo tedioso pero fundamental para determinar si hubo una falla en el sistema de transferencias, si existió negligencia administrativa o si hubo algo más grave: un desvío deliberado de recursos que debieron reforzar una obra social que hoy agoniza.



