▶ ÚLTIMO
Formosa 📅 05 Ago. 2026

Las Lomitas reclama financiamiento y acelera su plan de infraestructura vial

El intendente Pablo Basualdo denunció la asfixia presupuestaria del gobierno provincial y detalló la estrategia municipal para mejorar calles con recursos propios y apoyo nacional.

Las Lomitas reclama financiamiento y acelera su plan de infraestructura vial

Las Lomitas se debate en una encrucijada financiera que refleja los problemas estructurales de los municipios del interior formoseño. El intendente Pablo Basualdo salió a la palestra esta semana a través de la FM VLU 88.5 para exponer sin filtros la crítica situación económica que atraviesa la comuna y, simultáneamente, destacar los avances conseguidos en materia de obras públicas pese a las limitaciones presupuestarias. En su diagnóstico, el jefe comunal no eludió las tensiones políticas y apuntó directamente contra la administración provincial, acusándola de mantener un "ahogo económico permanente" que complica la gestión del territorio.

Basualdo reafirmó los compromisos institucionales contraídos con el gobierno nacional. Según sus declaraciones, el municipio cuenta con respaldo técnico y de insumos desde Casa Rosada para sostener la maquinaria administrativa sin interrupciones. El intendente destacó específicamente la articulación con el diputado nacional Atilio Basualdo y la asistencia brindada desde el gabinete de Javier Milei, presentándolas como pilares fundamentales para que la gestión local no se vea completamente paralizada. Este posicionamiento subraya la apuesta del municipio por fortalecer lazos con el gobierno federal como estrategia para compensar la debilidad de los transferencias provinciales.

Un esquema de obras con financiamiento compartido

El plan vial que se ejecuta actualmente en Las Lomitas responde a una metodología que combina esfuerzos municipales con colaboración nacional. Mediante un convenio firmado con la Dirección Nacional de Vialidad, el municipio accede a provisión de materiales mientras aporta la mano de obra y el parque de maquinaria pesada. Basualdo explicó que en los próximos meses se activará una segunda etapa de este acuerdo, lo que permitirá ampliar la cobertura de trabajos en la trama urbana. Se trata de un modelo pragmático que busca maximizar recursos escasos mediante alianzas público-públicas entre niveles de gobierno.

El procedimiento técnico empleado en la ejecución de las calles demuestra una lógica de planificación integral. No se trata simplemente de distribuir material pétreo en las arterias urbanas, sino de un trabajo que requiere varios días de intervención por zona. El proceso incluye primero un diagnóstico de desagües pluviales, luego preparación del terreno con rellenos y cambios de suelo donde sea necesario, y finalmente la colocación de RAP —material de recuperación asfáltica— mezclado con piedra triturada para aumentar la resistencia y durabilidad. Esta metodología apunta a evitar el deterioro acelerado de las obras, un problema recurrente en el interior que genera ciclos de inversión ineficientes.

El costo de la materia prima presenta un desafío considerable para las arcas municipales. Basualdo informó que una batería de piedra colocada en la zona ronda los 2,5 a 3 millones de pesos, agravado por los traslados desde canteras ubicadas en Salta, Corrientes u otras provincias norteñas. Para sortear esta limitación, el municipio realizó una apuesta de largo plazo: entre 2023 y la actualidad invirtió más de 1.200 millones de pesos en la adquisición de maquinaria pesada de última generación, incluyendo motoniveladora, rolo vibrador, tractor y retroexcavadoras 0 kilómetro. Esta estrategia busca fortalecer la capacidad operativa municipal y reducir la dependencia de contratistas externos, un cálculo que solo es viable si se cuenta con visión de mediano plazo y cierta estabilidad presupuestaria.

La tensión entre los reclamos por coparticipación provincial y los avances concretos en obras viales refleja una paradoja característica del interior formoseño: municipios que denuncian asfixia económica pero que aun así consiguen ejecutar proyectos de infraestructura mediante articulaciones creativas y esfuerzo propio. Las Lomitas se perfila como ejemplo de esta dinámica contradictoria, donde la gestión local debe equilibrar presiones políticas, limitaciones financieras y la demanda permanente de la población por mejoras tangibles en su entorno urbano.

Noticias relacionadas