Transporte público más caro: conocé los nuevos valores desde mañana
El Gobierno porteño y bonaerense aplicarán un ajuste del 4,1% en colectivos, subte y peajes. El boleto de subte llegará a $1.621 para usuarios con SUBE registrada.
A partir de mañana miércoles, los porteños y bonaerenses tendrán que desembolsar más dinero para moverse en transporte público. Tanto la Ciudad como la Provincia de Buenos Aires implementarán un nuevo incremento tarifario del 4,1% en colectivos, subterráneos y peajes, dentro del mecanismo de actualización automática que se aplica cada cierto tiempo según la inflación. Esta suba representa un golpe más al bolsillo de millones de ciudadanos que dependen del transporte para desplazarse diariamente hacia sus trabajos, estudios y gestiones.
El cálculo del aumento responde a una fórmula que combina dos componentes: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que reportó el INDEC para mayo, que fue del 2,1%, más un adicional del 2% establecido por las jurisdicciones. Este esquema de indexación automática busca que los operadores puedan mantener la viabilidad financiera de los servicios frente a la erosión inflacionaria. Sin embargo, para los usuarios, significa que mes a mes sus gastos de transporte se van acumulando de manera casi imperceptible pero constante.
En la Ciudad de Buenos Aires, las 31 líneas de colectivos que dependen de su administración modificarán sus tarifas. El boleto mínimo pasará de $788,28 a $820,99 para quienes utilicen una tarjeta SUBE registrada. Aunque pareciera un aumento modesto en apariencia, cuando se proyecta mensualmente representa un costo significativo para trabajadores y estudiantes que hacen múltiples viajes diarios. En tanto, los colectivos provinciales también aplicarán el mismo 4,1%, llevando el boleto mínimo a $1.057,25, superando ampliamente los valores capitalinos. Esta diferencia tarifaria entre jurisdicciones sigue siendo una asignatura pendiente que genera inconvenientes a usuarios que se movilizan entre ambas territorios.
El subterráneo también sentirá el ajuste a partir de mañana. El pasaje general subirá desde $1.558 hasta $1.621 para los usuarios que cuentan con una tarjeta SUBE registrada. Quienes viajen sin tarjeta nominalizada deberán pagar $2.541 por boleto, un precio que desalienta a pasajeros ocasionales. La buena noticia es que se mantienen los beneficios y descuentos ya existentes: la Tarifa Social continúa en $567, el boleto estudiantil en $226, y el Premetro en $567,35. Además, subsisten las reducciones progresivas para usuarios frecuentes: del 20% a partir del viaje 21, del 30% desde el viaje 31 y del 40% desde el viaje 41 mensual.
Vale aclarar que las líneas de colectivos bajo jurisdicción nacional no estarán alcanzadas por este aumento de julio, ya que responden a un cronograma tarifario diferente coordinado por la Secretaría de Transporte. Sin embargo, estos servicios también tendrán su propia suba: recién a partir del 15 de julio pasarán de $728,28 a $742,81 (un incremento del 2%). Los peajes porteños también subirán en línea con la inflación, completando un panorama de aumentos generalizados en la movilidad urbana que afecta a toda la población metropolitana sin distinción.
Los expertos advierten que estos ajustes progresivos, aunque justificados desde la perspectiva de los operadores que deben enfrentar costos crecientes, se acumulan y generan un impacto regresivo en los sectores de menores ingresos. La alternancia de subas mensuales o bimestrales, aunada a los aumentos en servicios básicos, alquileres y alimentos, configura una presión inflacionaria que golpea principalmente a trabajadores y estudiantes. La pregunta que se repite en las redes y en las charlas cotidianas es cuándo se estabilizarán estas tarifas o si la sociedad llegará a un punto de quiebre donde la movilidad se vuelva insostenible económicamente para amplios sectores de la población.



