Adorni abandona la Vocería Presidencial en medio de turbulencias judiciales
El jefe de Gabinete dejará las conferencias de prensa del Gobierno. Adrián Ravier, economista libertario cercano a Milei, asumirá como nuevo vocero presidencial.
Manuel Adorni cerró este viernes una etapa clave en su paso por la administración Milei. El funcionario que se desempeñaba como vocero presidencial anunció su salida de esa función para concentrarse exclusivamente en sus tareas como jefe de Gabinete, cargo que asumió recientemente. La decisión fue comunicada luego de una reunión en la residencia presidencial de Olivos, donde el titular del Ejecutivo le ratificó su confianza pero decidió reorganizar la estructura de comunicación oficial.
El timing del anuncio no resulta casual. Adorni se encuentra en el ojo de la tormenta desde hace varios días por una investigación judicial que lo menciona en relación con presunto enriquecimiento ilícito. Además, la oposición parlamentaria ha intensificado sus reclamos para que comparezca en el Congreso y brinde explicaciones sobre su situación. En este escenario de presión política y mediática, la salida de la Vocería representa una forma de desactivar conflictividad sin que medie un despido explícito, permitiendo al funcionario mantener su cargo ministerial mientras se aleja de la primera línea comunicacional.
En su lugar asumirá Adrián Ravier, un economista que representa fielmente el perfil que el núcleo duro libertario pretende potenciar en la Casa Rosada. Ravier es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, posee una maestría en ESEADE y un doctorado en Economía Aplicada obtenido en España. Ha desarrollado buena parte de su carrera en el mundo académico, ejerciendo como profesor en universidades nacionales e internacionales, y ha sido miembro de organizaciones como la Sociedad Mont Pelerin y el Instituto Cato, think tanks de prestigio en el círculo liberal. Antes de asumir como vocero, se desempeñaba como director de la Fundación Faro, uno de los principales centros de pensamiento del movimiento libertario.
El ascenso de Ravier refleja el fortalecimiento del sector "santiaguista" dentro del Gobierno, la facción alineada con Santiago Caputo que impulsa la llegada de perfiles técnicos con sólida formación ideológica a posiciones sensibles. Este grupo viene impulsando hace tiempo una mayor presencia de intelectuales y economistas en áreas clave de la comunicación estratégica, desplazando figuras consideradas menos identificadas con el núcleo ideológico más puro. Con esta designación, Caputo consigue instalar a uno de sus hombres de confianza en un puesto que tiene altísima visibilidad pública.
La sintonía entre Milei y su nuevo vocero quedará evidenciada el próximo martes, cuando ambos compartirán escenario en un evento de la Fundación Faro donde Ravier diserará sobre cuestiones económicas. El encuentro ya estaba programado antes de la designación del economista, pero ahora adquiere especial relevancia simbólica al mostrar públicamente la relación de confianza y alineamiento ideológico entre el Presidente y quien será su voz oficial ante la ciudadanía. Esta aparición conjunta funciona como un espaldarazo de Milei hacia su nuevo vocero y como un mensaje claro de que la Presidencia mantiene plena confianza en su gestión.
El cambio marca el cierre de un ciclo en el que Adorni se convirtió en una de las figuras más reconocibles de la administración libertaria, con su particular estilo confrontacional en las conferencias de prensa diarias. Su salida de la Vocería, aunque formulada como un ajuste administrativo para que se dedique al cargo de jefe de Gabinete, llega en un momento de máxima vulnerabilidad política para el funcionario. Queda por verse si esta reorganización logra desactivar las presiones sobre Adorni o si la investigación judicial continuará ganando terreno mediático en los próximos días.



