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Nacional 📅 13 Jul. 2026

CABA lanza programa para que familias refinancien deudas de tarjeta

El Gobierno porteño anunció un plan de desendeudamiento con tasas fijas del 35% y plazos extendidos. El Banco Ciudad será la institución inicial, aunque está abierto a que se sumen otros bancos.

CABA lanza programa para que familias refinancien deudas de tarjeta

La Ciudad de Buenos Aires avanza en la implementación de un ambicioso programa destinado a aliviar la carga financiera de miles de familias atrapadas en el círculo de la morosidad. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presentó públicamente la iniciativa a través de sus canales de comunicación digital, posicionándola como una respuesta concreta a la crisis de endeudamiento que afecta a los sectores de la clase media trabajadora. Se trata de una medida que busca permitir a los porteños refinanciar sus deudas de tarjetas de crédito y préstamos vencidos bajo condiciones más accesibles, con tasas de interés fijas y plazos extendidos que faciliten la regularización de sus compromisos financieros.

El esquema operará fundamentalmente a través del Banco Ciudad, institución pública que actuará como vehículo principal para la canalización del programa. Sin embargo, las autoridades han dejado explícitamente abierta la puerta para que otras entidades financieras del sector privado se adhieran voluntariamente a esta iniciativa. Según los lineamientos presentados, los interesados podrán acceder a las alternativas de refinanciación consultando los sitios web tanto de la institución bancaria como de las organizaciones que decidan participar. Macri enfatizó que esta propuesta fue elaborada colaborativamente entre el Ejecutivo local y la Legislatura, garantizando que se sustente en parámetros financieramente viables y responsables, evitando así convertirse en una medida insostenible a mediano plazo.

El programa contempla características muy específicas diseñadas para beneficiar genuinamente a quienes atraviesan dificultades económicas reales. La tasa nominal anual máxima fijada en el 35% resulta significativamente inferior a las tasas que actualmente operan en el mercado financiero, representando un ahorro sustancial en costos de financiamiento. Los plazos mínimos de refinanciación se establecen en 24 meses, permitiendo que las cuotas mensuales sean más manejables para los presupuestos familiares. La iniciativa también contempla beneficios tributarios para incentivar la participación del sector privado: las instituciones financieras adheridas recibirán una desgravación del 50% en el impuesto sobre Ingresos Brutos aplicable a los intereses generados por estos créditos especiales, creando así un incentivo económico concreto para su participación.

Existen criterios de elegibilidad claramente definidos que buscan garantizar que los recursos se destinen efectivamente a quienes más los necesitan. Pueden acceder empleados en relación de dependencia, jubilados y monotributistas de categorías económicas bajas y medias. Los beneficiarios deben acreditar residencia permanente en la Ciudad y sus ingresos mensuales no pueden exceder diez salarios mínimos, cifra que actualmente ronda los 3,67 millones de pesos. Adicionalmente, las deudas que se busquen refinanciar deben representar más del 30% de los ingresos mensuales, criterio que asegura que el programa alcance efectivamente a familias en situación de vulnerabilidad económica. El programa prioriza especialmente a aquellos hogares que registran atrasos entre 60 y 180 días, etapa crítica en la que aún es posible evitar procesos de embargo o exclusión del sistema financiero formal.

Complementando estas disposiciones, existen exclusiones expresas destinadas a evitar que recursos públicos beneficien a sectores con capacidad de pago. Quedan fuera del programa quienes sean propietarios de múltiples inmuebles, posean vehículos de menos de cinco años de antigüedad (salvo que estén vinculados a actividades laborales debidamente documentadas), sean titulares de embarcaciones, aeronaves o bienes de lujo sujetos a registro, o mantengan activos financieros que superen el monto total de las deudas que pretenden refinanciar. También se excluye a quienes hayan realizado compras de divisas durante el período en que acumularon sus deudas. Estos filtros buscan garantizar la focalización adecuada de la medida.

Esta iniciativa se inscribe dentro de un movimiento más amplio que se observa en varios distritos del país, donde las administraciones locales impulsan programas de desendeudamiento. La aprobación legislativa de esta propuesta ocurrió a fines de junio, impulsada por el legislador porteño Leandro Santoro, quien tuvo un rol fundamental en su diseño. Ahora, con la presentación formal del gobierno, se abre la etapa de implementación operativa que incluye la oficialización de la reglamentación necesaria. Para facilitar el acceso, aquellos beneficiarios que no posean cuenta en el Banco Ciudad podrán abrir una de forma completamente gratuita, eliminando así una barrera administrativa adicional. La medida representa un intento significativo por abordar las consecuencias de la crisis económica actual sobre la población trabajadora, buscando evitar que la morosidad termine expulsando a familias completas del sistema financiero formal.

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