CABA reduce patentes en 2027: medio millón de autos pagarán menos
El Gobierno porteño anunció un plan de alivio fiscal para el próximo año que beneficiará a 1,63 millones de vehículos, con reducciones de hasta 49% y la ampliación de exenciones por antigüedad.
Buenos Aires prepara una noticia alentadora para los automovilistas: a partir de 2027, la mayoría de los conductores de la ciudad pagará menos patente. El Gobierno porteño confirmó un paquete de medidas tributarias que, según sus proyecciones, impactará favorablemente en casi dos millones de vehículos registrados en la Capital Federal. La novedad forma parte de una estrategia más amplia de alivio fiscal que incluye beneficios para otros sectores, y será incluida en el proyecto de Presupuesto que la administración presentará ante la Legislatura el próximo 30 de septiembre.
Los números hablan por sí solos: el 50% del parque automotor porteño (aproximadamente 824 mil unidades) experimentará una reducción en el monto a abonar comparado con 2026. Simultáneamente, otro 40% de los vehículos mantendrá los mismos valores que pagó este año, lo que significa que ningún auto terminará pagando más que actualmente. Esta estructura busca distribuir el esfuerzo fiscal de manera progresiva, priorizando a los propietarios de vehículos de menor valor. En algunos casos puntuales, las rebajas llegarán a alcanzar hasta el 49%, especialmente en categorías de automóviles más antiguos o de menor envergadura.
La gran sorpresa: más autos se libran de pagar
El cambio más significativo del nuevo régimen es la ampliación de la exención por antigüedad. A partir del próximo año, los vehículos que cumplan 20 años o más dejarán de pagar patente, cuando hasta ahora el límite se encontraba establecido en 25 años. Esto representa un alivio considerable para aproximadamente 152 mil propietarios, equivalentes al 10% del parque automotor capitalino. La medida reconoce que muchos conductores mantienen en circulación automóviles de décadas anteriores, y busca descargar el costo tributario sobre estas unidades que, en muchos casos, son vehículos de uso familiar o complementarios.
El Gobierno porteño también confirmó que los autos eléctricos continuarán gozando de exención total en el pago de patentes, manteniéndose el incentivo a la adopción de tecnologías limpias. En cuanto a los vehículos híbridos, se preservará el sistema actual: disfrutarán de exención completa durante los primeros dos años desde su adquisición o registro, para luego incorporarse gradualmente al régimen de pago a partir del tercer año, hasta alcanzar el costo total del impuesto en el sexto año de vida del automóvil. Esta política refleja el interés del Ejecutivo porteño en promover opciones de movilidad más sustentables sin afectar drasticamente los ingresos tributarios.
La reducción de patentes representa apenas una faceta del paquete de beneficios tributarios que la Ciudad busca implementar. Adicionalmente, el Gobierno prevé restituir la exención del ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza) para establecimientos como hoteles, restaurantes y librerías durante el primer semestre de 2027. Estas medidas conjuntas demuestran una estrategia de relanzamiento económico que busca tanto aliviar la presión sobre consumidores y pequeños empresarios como dinamizar sectores claves de la economía porteña. Aunque la reducción de ingresos fiscales es inevitable, la administración confía en que el estímulo al consumo y la actividad compensará parcialmente este efecto en las cuentas públicas.
El impacto concreto variará según cada vehículo. Tomando como ejemplo un automóvil sedán de valor medio, los conductores porteños podrían llegar a ahorrar cifras significativas en sus boletas bimestrales. Para quienes poseen unidades más antiguas, el beneficio será aún mayor, especialmente aquellos cuyas patentes desaparecerán completamente del registro de obligaciones. La medida busca reconocer la realidad económica de una ciudad donde el costo de vida ha aumentado sustancialmente en los últimos años, y donde muchos hogares dependen del vehículo para generarse ingresos o movilizarse diariamente. Con esta iniciativa, Buenos Aires se suma a un movimiento más amplio de algunas jurisdicciones que buscan repensar la tributación sobre el parque automotor.



