Melconian advierte: el Gobierno deberá cambiar de rumbo económico
El economista cuestiona la política cambiaria y señala que la administración Milei enfrenta dilemas imposibles de resolver simultáneamente: acumular reservas, reactivar y frenar la inflación.
Carlos Melconian volvió a cuestionar la estrategia económica del Gobierno nacional y lanzó una advertencia directa: si Javier Milei pretende mejorar la situación del país, va a tener que replantearse algunas decisiones fundamentales. El expresidente del Banco Nación, en una entrevista radial, señaló que la administración se encuentra atrapada en un escenario complejo donde confluyen cuatro desafíos que, según su análisis, no pueden resolverse todos a la vez.
El economista identificó un problema específico con la política cambiaria actual: existe lo que calificó como una "apreciación inadecuada" del peso que genera distorsiones en la competitividad de las empresas locales. "Mientras se dan las reformas de largo plazo no pueden meterles a los empresarios la tenaza del tipo de cambio, porque van a mandar a la quiebra a la mitad del país", expresó Melconian. Según su perspectiva, en un contexto de profunda recesión económica, la falta de ajuste cambiario se convierte en un obstáculo adicional para que las firmas puedan mantenerse a flote, especialmente cuando deben afrontar costos en dólares que describe como "asfixiantes".
El panorama que dibujó Melconian es de una administración enfrentada a un callejón sin salida. Por un lado, necesita acumular reservas internacionales; por otro, requiere reactivar la economía que atraviesa una gran contracción; al mismo tiempo, intenta colapsar la inflación heredada. "Las cuatro cosas juntas no va a poder, va a tener que elegir", sostuvo de manera categórica. Esta disyuntiva evidencia, según su interpretación, que algunas de las variables macroeconómicas que el Ejecutivo está intentando manejar funcionan en direcciones opuestas y generan tensiones irreconciliables.
Respecto a los datos inflacionarios, Melconian relativizó el dato de julio que el Indec reportó en 2,1% mensual. Para él, lo relevante no es discutir si la cifra fue 1,9% o 2,1%, sino enfocarse en la realidad anual: la inflación sigue en el orden del 25 a 30% anual. "Acá tenemos superávit fiscal, seca monetaria y estabilidad cambiaria forzada y le cuesta la expectativa, la inercialidad", explicó. El economista sugiere que el Gobierno generó expectativas excesivamente optimistas sobre la velocidad con la que podría eliminarse la inflación, comparando el escenario actual con experiencias históricas como el Plan Austral y la Convertibilidad, que requirieron procesos más complejos de reordenamiento de precios relativos.
Melconian también realizó un diagnóstico social y económico que va más allá de la dicotomía ganadores-perdedores que suele plantearse. Según su análisis, el segmento ganador representa apenas el 20% de la población; el "muy perdedor" alcanza el 50%, mientras que el sector neutro suma el 30%. "Los del 50% están muy hundidos", enfatizó. Esta distribución evidencia que la crisis no es simplemente dual, sino que hay un núcleo sustancial de la sociedad que está experimentando un deterioro significativo. "Esto no es dual ni una K simétrica, es 20% bien y 50% enterrado", concluyó, describiendo una situación que caracteriza como conocimiento común en la sociedad argentina.
Con estas advertencias, Melconian reafirmó que la administración de Milei enfrenta un punto de inflexión: mantener el rumbo actual implicaría profundizar el conflicto entre objetivos económicos irreconciliables, mientras que modificar la estrategia requeriría reconocer públicamente que algunos pilares de la política económica inicial necesitan recalibrarse. El economista dejó la pelota en la cancha del Gobierno, sugiriendo que la realidad económica eventualmente forzará decisiones que hoy parecen evitables.



