Chaco busca refinanciar deuda: el primer dominó de provincias en apuros
La provincia gobernada por Leandro Zdero acordó con Nación rollear $476 mil millones apenas cinco meses después de recibir el rescate. Otras jurisdicciones podrían seguir el mismo camino.
Chaco acaba de dar el primer paso hacia lo que podría convertirse en una cascada de refinanciamientos provinciales. El gobierno de Leandro Zdero cerró esta semana un nuevo acuerdo con el Ministerio de Economía para rollear deudas por más de $476 mil millones, en el marco del programa REOR (Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas). El dato más revelador es que esto ocurre apenas cinco meses después de que la Nación hubiera extendido un salvavidas financiero a una docena de gobernadores con líneas de crédito de hasta $400 mil millones. Si lo pensás bien, es como pedirte prestado para pagar otro préstamo: el síntoma de un problema estructural que no termina de resolverse.
El acuerdo chaqueño es un collage de varias deudas cosidas juntas. Incluye $400 mil millones del rescate tomado en abril pasado, más $77 mil millones de otra línea del año anterior y unos $12 mil millones en intereses generados por ese último crédito. Del lado de la Nación, se descontan $13 mil millones que corresponden a ajustes del Consenso Fiscal. El saldo neto que Chaco termina debiendo es de $476 mil millones. Pero acá viene lo duro: la primera cuota vence el último día hábil de agosto y es de $120 mil millones. El resto se distribuye en siete cuotas mensuales con una tasa del 15% anual, descontadas directamente de la coparticipación federal. Es decir, la provincia acuerda que el dinero se le saque de lo que recibe automáticamente del gobierno central.
Un alivio que cambia de fecha
A cambio de este refinanciamiento, Chaco acepta abandonar un juicio que había iniciado contra el Estado Nacional. El expediente cuestionaba la constitucionalidad del decreto 473/2023, una medida que en octubre de ese año subió el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, lo que provocó que prácticamente nadie pagara el tributo. Como ese gravamen es compartido entre la Nación y las provincias, Chaco perdió recursos sin haber sido consultada. El gobierno de entonces intentó arreglarlo con una ley que limitó el impuesto a solo unos 2.000 contribuyentes de altos ingresos, pero el daño ya estaba hecho. Ahora Chaco desiste de su acción legal a cambio del acuerdo financiero.
Los números de recaudación provincial cuentan una historia preocupante. Según datos de la consultora Politikon Chaco, aunque en julio hubo un repunte del 7,5% en los envíos a provincias gracias al mejor desempeño de Ganancias, el acumulado del año sigue en rojo con una caída del 1,3%. Lo más grave es que los fondos discrecionales cayeron 62,8% en el primer semestre. Entre enero y julio, las transferencias no automáticas de Nación a provincias y CABA sumaron solo $738 mil millones, el peor registro desde al menos 2005. Comparado con igual período de 2023, el desplome es superior al 80% en términos reales. Es decir, Chaco (y otras provincias) tienen cada vez menos dinero para gastar en servicios y obras.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) confirma que Chaco está entre las jurisdicciones más golpeadas por la caída de recaudación tributaria propia. A mayo de este año, la provincia acumulaba una baja del 6,2% respecto al mismo período de 2025, quedando tercera en la lista negra detrás de Misiones (-20,8%) y La Rioja (-12,3%). De las 24 jurisdicciones del país, catorce reportaron descensos en recaudación. Este contexto explica por qué Chaco no pudo esperar: los ingresos simplemente no alcanzan para pagar lo que debe.
El dato que no hay que perder de vista es que otras tres provincias estarían evaluando seguir el ejemplo chaqueño y solicitar refinanciamientos similares. Si eso ocurre, estaríamos ante un escenario donde los rescates de apenas cinco meses atrás ya necesitan ser reprogramados. La pregunta incómoda es si esto es solo un respiro temporal o el reflejo de que el modelo de asistencia financiera no termina de anclar en estructuras fiscales más sólidas. Por ahora, Chaco compró tiempo, pero con intereses del 15% anual incluido.



