Santilli asume como jefe de Gabinete con ceremonia en Casa Rosada
Diego Santilli juró en el Salón Blanco ante la presencia de Milei, gobernadores aliados y Manuel Adorni. La toma de posesión marca un nuevo rumbo en la gestión presidencial.
Diego Santilli asumió este martes como nuevo jefe de Gabinete en una ceremonia que reunió a buena parte de la estructura del Gobierno nacional y gobernadores de provincias amigas. La jura se realizó en el Salón Blanco de Casa Rosada, donde el presidente Javier Milei le tomó juramento ante un auditorio de funcionarios y dirigentes políticos que marcaron presencia para respaldar el cambio de conducción en la cartera coordinadora del Ejecutivo. El evento generó expectativas significativas por cuanto representa un punto de quiebre en la administración libertaria tras meses de tensiones internas.
Lo que sorprendió a propios y extraños fue la asistencia de Manuel Adorni, el saliente ministro coordinador, quien participó de la ceremonia de transición. Antes de que se formalizara el juramento, Santilli mantuvo una reunión bilateral con Adorni para coordinar la entrega de funciones de manera ordenada. Luego, ambos acompañaron al flamante jefe de Gabinete en el acto protocolar. Los tres protagonistas cerraron la ceremonia con un abrazo cargado de emotividad, una postal que sintetizó una transición que el Gobierno presenta como responsable y planificada.
En diálogo con la prensa, Santilli enfatizó que realizó "una transición ordenada y responsable" y subrayó que ahora le corresponde tomar "las próximas decisiones" de su gestión. Cuando se le preguntó sobre eventuales cambios en el equipo de colaboradores directos de la Jefatura, el nuevo ministro fue cauto: explicó que evaluará la composición de su gabinete durante los próximos días y que comunicará cualquier modificación cuando haya definido su estrategia. Evitó además hacer crítica alguna hacia su predecesor, argumentando que su rol es asumir las responsabilidades que le encargó el Presidente, mientras que Adorni deberá defenderse en la Justicia "sin fueros ni privilegios".
El nuevo jefe de Gabinete plantó bandera sobre cuáles serán sus ejes de trabajo durante su permanencia en el cargo. Aseguró que su prioridad inmediata es "trabajar mucho" y continuar impulsando las reformas que impulsa el Gobierno, además de darle "dinamismo" a la gestión que llevan adelante los ministros. "Nos toca sacar adelante lo que nosotros creemos que el país va a crecer fuertemente como lo está haciendo, pero mucho más", expresó con tono optimista. Esta declaración anticipa un cambio en el ritmo de trabajo de Casa Rosada, que durante los últimos meses enfrentó críticas por lentitud en la toma de decisiones.
La llegada de Santilli al cargo genera un reacomodamiento sustancial dentro de la estructura gubernamental. Con este cambio, la administración Milei busca abrir un nuevo capítulo de mayor diálogo con los gobernadores de provincias aliadas, con los bloques parlamentarios que respaldan al Gobierno, y con otros sectores políticos y económicos con los que pretende reconstruir puentes dañados. La presencia de ocho gobernadores en la ceremonia —provenientes de Catamarca, Chaco, Corrientes, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Río Negro y San Juan— refuerza esta apuesta por mejorar la coordinación vertical entre Nación y provincias.
El ambiente en Casa Rosada reflejó un cambio palpable tras la salida de Adorni. Gobernadores, funcionarios ministeriales y personal de prensa notaron una atmósfera más relajada y optimista. Los rostros de los asistentes dejaron entrever alivio por el cierre de una etapa que algunos calificaban como obstructiva para la dinámica administrativa. Este cambio de aire en Balcarce 50 podría marcar el inicio de un período donde la coordinación interministerial y el diálogo con aliados políticos adquieran mayor protagonismo en la gestión.



