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Formosa 📅 27 Jul. 2026

Docentes formoseños exigen triplicar sus salarios para vivir dignamente

El Gremio de Docentes Autoconvocados marchó a Casa de Gobierno reclamando que los haberes iniciales pasen de 1 millón a 3,3 millones de pesos para cubrir necesidades básicas.

Docentes formoseños exigen triplicar sus salarios para vivir dignamente

La brecha entre lo que ganan los docentes formoseños y lo que necesitan para subsistir se convirtió en una grieta insalvable. Mientras el sector educativo provincial reclama salarios de tres millones 352 mil pesos mensuales, los haberes iniciales rondan apenas el millón de pesos. Con esa diferencia de dos millones 352 mil pesos de por medio, los maestros y maestras de la provincia decidieron que era hora de poner el cuerpo en la calle y marchar hacia las autoridades provinciales para exigir respuestas concretas.

El paro convocado por el Gremio de Docentes Autoconvocados marcó el inicio del ciclo lectivo 2024 con una medida de fuerza que resonó en escuelas públicas de la capital y del interior. Mirka Fernández, secretaria general del gremio, explicó que la decisión de interrumpir las clases justamente en este momento responde a la necesidad imperiosa de hacerse escuchar después de meses de reclamos sin respuesta oficial. "Hay una necesidad de que nos escuchen, y por eso convocamos al paro en esta apertura de clases", precisó la dirigente, quien remarcó que el acatamiento varió según la historia gremial de cada comunidad educativa: algunas instituciones con trayectoria de protesta se sumaron desde el primer momento, mientras que otras se fueron adhiriendo conforme avanzaba la jornada.

La cuenta de lo que falta

Los números que maneja el sector educativo formoseño son contundentes y dejan poco margen para discusiones. Según el cálculo que realizan tomando como referencia los índices del INDEC, un docente necesita cobrar tres millones 352 mil pesos mensuales para poder afrontar con dignidad los gastos elementales de una familia en la región. Sin embargo, los salarios iniciales actuales apenas llegan al millón de pesos, generando un faltante monumental que hace imposible que los maestros se actualicen con la realidad económica del país. Fernández fue directa al señalar esta realidad: "Estamos necesitando 3 millones 352 mil pesos para tener un salario que nos permita vivir con dignidad, y estamos a dos millones de eso".

El conflicto salarial no es nuevo en Formosa. Desde hace meses, los docentes vienen presentando solicitudes tanto a la Casa de Gobierno como al Ministerio de Educación provincial, pero las respuestas concretas brillan por su ausencia. Esta acumulación de frustraciones llevó a que la dirigencia sindical decidiera trasladar las demandas a las calles. La marcha del miércoles fue pensada como un acto de "refresco de memoria" para los funcionarios provinciales, recordándoles que los planteos presentados formalmente siguen esperando respuestas. A pesar de que circulaban versiones sobre posibles anuncios del Poder Ejecutivo, desde el gremio mantuvieron una postura cautelosa y exigieron que cualquier medida sea formalizada mediante resoluciones firmadas por las autoridades competentes.

Fernández expresó su escepticismo respecto a los rumores de negociaciones cuando fue consultada directamente: "Hay versiones y trascendidos, pero como Santo Tomás: si no veo, no creo". Esta frase resume el nivel de desconfianza que existe entre el sector educativo y la gestión provincial tras meses de diálogos aparentemente infructuosos. Los docentes dejaron clara su intención de mantenerse en estado de alerta hasta obtener respuestas satisfactorias a sus demandas salariales y laborales, advirtiendo que nuevas medidas de fuerza podrían concretarse si el Poder Ejecutivo continúa ignorando sus reclamos.

La concentración de trabajadores de la educación que se realizó en Casa de Gobierno funcionó como un punto de quiebre simbólico: dejó atrás los meses de presentaciones formales y colocó el conflicto en el espacio público, donde los ciudadanos formoseños pueden ver y evaluar el reclamo de quienes educan a sus hijos. Con el ciclo lectivo iniciado bajo tensión y la brecha salarial intacta, la pelota quedó del lado de los funcionarios provinciales, quienes tendrán que definir si están dispuestos a considerar una recomposición de haberes o si prefieren enfrentar nuevas interrupciones en la educación pública.

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