El Gobierno reorganiza su estructura de comunicación con nuevos decretos
La Casa Rosada oficializó los cambios en la Secretaría de Vocería Presidencial y designó a Fernando Nicolás Subirats como subsecretario de Comunicación y Medios Públicos.
La administración nacional formalizó este viernes una reestructuración importante en su aparato de comunicación mediante la publicación de dos decretos en el Boletín Oficial. Se trata de medidas que reorganizan desde la raíz cómo funciona la Secretaría de Vocería Presidencial y definen nuevas responsabilidades para los funcionarios a cargo de estas carteras. El movimiento refleja la intención del Ejecutivo de centralizar y optimizar la estrategia comunicacional del Gobierno en tiempos donde la gestión de mensajes resulta fundamental para cualquier administración.
El Decreto 653/2026, rubricado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete Diego Santilli, aprobó el nuevo organigrama de la Secretaría de Vocería Presidencial. Bajo esta estructura, funciona ahora la Subsecretaría de Discurso, Monitoreo y Comunicación Digital, de la cual dependen tres direcciones nacionales especializadas. La primera de ellas, la Dirección Nacional de Discurso, tendrá la responsabilidad de asistir en la construcción de los lineamientos comunicacionales del mandatario, colaborar en la redacción de sus alocuciones públicas y coordinar la difusión de la agenda presidencial. De esta manera, se concentra en una sola estructura todo lo vinculado con la palabra presidencial y su proyección institucional.
Las otras dos direcciones completan el esquema de vigilancia y presencia digital del Gobierno. La Dirección Nacional de Monitoreo y Análisis se encargará de supervisar que se cumplan los objetivos comunicacionales establecidos, además de garantizar que los mensajes institucionales guarden coherencia con las políticas públicas que implementa la administración. Por su parte, la Dirección Nacional de Comunicación Digital diseñará las estrategias y contenidos para redes sociales tanto del presidente como de la Presidencia en general, supervisando las campañas orgánicas en plataformas digitales. Esta última dirección tendrá a su cargo una estructura de segundo nivel compuesta por una dirección operativa y tres coordinaciones especializadas en contenidos, gestión digital y logística administrativa.
El segundo decreto, el 649/2026, designó a Fernando Nicolás Subirats en el cargo de subsecretario de Comunicación y Medios Públicos, posición que ocupará a partir del 1° de agosto de 2026. Subirats, identificado con el DNI 20.618.732, asumirá responsabilidades dentro de la Secretaría de Comunicación y Medios de la Presidencia de la Nación. Su incorporación al organigrama representa la continuidad en la profesionalización de los equipos comunicacionales del Ejecutivo, en un contexto donde la gestión de medios públicos y privados requiere expertise especializada.
La reorganización también contempló la derogación de estructuras anteriores que funcionaban bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros, incluyendo la antigua Secretaría de Comunicación y Prensa, la Subsecretaría de Comunicación y Actos de Gobierno, y la Dirección Nacional de Planificación y Seguimiento de Campañas. Los funcionarios que ocupaban esos cargos fueron reubicados dentro del nuevo esquema de la Secretaría de Vocería Presidencial. Además, el decreto autorizó al titular de la Secretaría a realizar modificaciones futuras en la estructura de segundo nivel sin necesidad de aumentar unidades organizativas ni presupuesto, siempre que cuente con la intervención de la Dirección Nacional de Diseño Organizacional. Los anexos de esta medida fueron firmados por Adrián Osvaldo Ravier, secretario de Vocería Presidencial, quien rubricó todos los detalles de la implementación.
Estos cambios se enmarcan en una estrategia más amplia de racionalización administrativa que viene implementando el Gobierno desde su llegada al poder. La centralización de funciones comunicacionales busca mejorar la eficiencia en la emisión de mensajes y evitar contradicciones entre distintas áreas del Ejecutivo. Con esta nueva estructura, la administración pretende tener una cadena de mando más clara y directa en materia de comunicación, permitiendo que el mensaje presidencial llegue de manera más coordinada a la ciudadanía a través de diversos canales y plataformas.



