Enner Valencia: preparación intensiva y debut incierto en Boca
El delantero ecuatoriano se entrena con el Xeneize tras casi 50 días sin competir. El cuerpo técnico analiza si lo usará en Paraguay o lo guardará para el clásico ante Racing.
Enner Valencia llega a Boca con más interrogantes que certezas. A los 36 años recién cumplidos, el goleador ecuatoriano se incorporó al club tras casi dos meses sin pisar una cancha de competencia. Su último partido fue a mediados de junio cuando Ecuador cayó eliminado del Mundial 2026, una derrota que marcó el final de una etapa deportiva para el jugador. Ahora, en La Bombonera, intenta recuperar la forma y demostrar que aún tiene gasolina para aportar en el ataque xeneize.
Desde que Sebastián Becacece lo sacó del campo en los 16avos de final contra México hasta su primer entrenamiento con Boca el 9 de agosto, Valencia estuvo en un limbo deportivo. Cuarenta y nueve días exactos separan ese partido de la próxima presentación ante Recoleta en Asunción. Un tiempo que utilizó de manera productiva, aunque no siempre sobre el verde. Mientras analizaba ofertas y definía su futuro, el delantero no se quedó cruzado de brazos. Trabajó de forma individual con una preparadora física especializada, realizando ejercicios de activación muscular, coordinación y fortalecimiento. Cada movimiento fue pensado para acortar los tiempos de readaptación una vez que firmara con su nuevo equipo.
Rodolfo Arruabarrena, técnico xeneize, ha sido cauteloso pero optimista en sus evaluaciones públicas. En conferencia de prensa explicó que Valencia llegó "un poco atrás en su preparación", algo lógico considerando la inactividad. Sin embargo, el entrenador destacó su "biotipo genético especial", una cualidad que le permitiría recuperar el ritmo con mayor rapidez de lo previsto. El primer día de prácticas requirió trabajo extra en lo físico, y desde entonces el delantero se ha integrado al grupo realizando tanto entrenamientos colectivos como sesiones específicas enfocadas en su readecuación táctica y técnica.
La entrenadora Camila Mora Guerrero, quien trabajó con Valencia en sus días previos a la incorporación, describió el plan de trabajo como "activación de músculos, integración de estímulos cognitivos para un abordaje más completo en la búsqueda de respuestas motoras con mayor eficiencia". Traducido al llano: Valencia hizo ejercicio aeróbico intenso, trabajo de fuerza y coordinación motriz. Todo un programa de acondicionamiento integral diseñado para que recuperara sensaciones rápidamente. Las imágenes que compartió la coach muestran a un futbolista concentrado, sudando la camiseta en solitario, consciente de que no tenía tiempo que perder.
La gran incógnita ahora es cuándo saltará a la cancha. Arruabarrena aún no despejó si lo utilizará en el duelo de revancha ante Recoleta en Paraguay o si lo guardará para el clásico ante Racing del domingo. Los días que restan de esta semana serán cruciales para definir su debut. Lo cierto es que su llegada a Boca genera expectativa, pese a la edad. En Argentina todos recuerdan los goles que Valencia metió en torneos internacionales y en Sudamérica. Si logra recuperar ese nivel, aunque sea parcialmente, el Xeneize ganó un delantero de experiencia mundial en un momento donde necesita refuerzos en ataque.
Valencia comenzó a conocer lo que significa ser futbolista de Boca desde el primer entrenamiento. El ambiente, la intensidad, la exigencia. Todo es nuevo para él, pero su carrera en la élite internacional le ha enseñado a adaptarse rápidamente a nuevos proyectos. Los próximos días determinarán si está listo para contribuir de inmediato o si necesitará algo más de tiempo. Lo que sí está claro es que la dirigencia xeneize apostó por un delantero que conoce cómo ganar en competiciones importantes, algo que Boca persigue esta temporada.



