▶ ÚLTIMO
Nacional 📅 23 Jul. 2026

Georgieva llega a Argentina con respaldo a reservas pero interrogantes fiscales

La directora del FMI visitará el país este lunes. Aunque reconoce avances en divisas, persisten dudas sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas en medio de la crisis económica.

Georgieva llega a Argentina con respaldo a reservas pero interrogantes fiscales

Kristalina Georgieva, máxima autoridad del Fondo Monetario Internacional, pisará suelo argentino este lunes en una visita que promete ser intensa y cargada de simbolismo político. La funcionaria se reunirá con el ministro de Economía, Luis Caputo, en una conferencia de prensa prevista para el mediodía, seguida de encuentros con el presidente Javier Milei en la Casa de Gobierno. Aunque formalmente no se trata de una misión evaluadora, la presencia de Georgieva en el país refuerza la vigilancia que el organismo internacional ejerce sobre Argentina, su principal deudor y uno de los casos más complejos de su cartera.

La agenda de la funcionaria es ambiciosa: además de los encuentros con la máxima autoridad económica y política, disertará en el Palacio Libertad y realizará una visita a Vaca Muerta en Neuquén, la principal apuesta del gobierno para atraer inversiones y mostrar un proyecto productivo de largo plazo. Este recorrido no es casual. Busca transmitir un mensaje de confianza internacional en las políticas del gobierno Milei, particularmente respecto a cómo se está encarando la crisis de divisas que ha azotado la economía argentina durante años.

En cuanto al aspecto técnico del programa de ajuste, hay matices que merecen atención. Argentina formalmente mantiene cumplimiento con los acuerdos pactados, pero la realidad es más compleja. Las metas de acumulación de reservas que no se alcanzaron en la primera revisión fueron reducidas significativamente en la segunda evaluación. Se trata de un ajuste de expectativas que permite que el país figure como cumplidor ante los ojos del FMI, aunque con un margen de maniobra considerablemente más estrecho. Respecto al superávit fiscal, la situación es aún más delicada: la meta original fijada en 8,46 billones de pesos para junio fue rebajada a 6,8 billones, y aun así quedó fuera de alcance por unos 574 mil millones.

Lo que revela este fracaso es el peso de los problemas estructurales que enfrenta la administración Caputo. El déficit de junio, que alcanzó 1 billón de pesos, fue causado por la postergación de los vencimientos del Impuesto a las Ganancias. Esta demora no fue una casualidad macroeconómica, sino el resultado de retrasos administrativos y políticos en la presentación de la Inocencia Fiscal II al Congreso. Los nuevos criterios para Ganancias Simplificado estaban listos hace más de un mes, pero quedaron atrapados en la vorágine que significó la salida del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Si los ingresos por este concepto hubieran ingresado en junio, como sucede todos los años, probablemente se hubiera alcanzado la meta, aunque nuevamente sin holgura.

El problema más profundo que enfrenta actualmente el acuerdo con el FMI reside en la debilidad fiscal generada por la contracción de la actividad económica. Industria y comercio continúan en caída libre, arrastran consigo el consumo y, con él, la recaudación tributaria de impuestos clave como el IVA y los débitos y créditos bancarios. Esta espiral recesiva se traduce en cifras humanas preocupantes: aproximadamente 6 millones de personas enfrentan dificultades para devolver los préstamos contraídos con sus tarjetas de crédito, en muchos casos su única herramienta para llegar a fin de mes. Esta situación genera un doble problema para las arcas fiscales: menos ingresos tributarios y más presión sobre la demanda de asistencia social.

La visita de Georgieva ocurre en un contexto donde el gobierno busca consolidar la narrativa de un programa que funciona y genera confianza internacional. El reconocimiento del FMI respecto a los avances en acumulación de reservas es real y significativo. Sin embargo, los interrogantes sobre la sostenibilidad del ajuste fiscal en medio de una economía contraída permanecen latentes. La directora del organismo será testiga de los esfuerzos argentinos, pero también de sus limitaciones. El lunes próximo, los mercados y la comunidad internacional estarán atentos a cada palabra que intercambien Georgieva y Caputo, buscando señales sobre si el país logra encontrar el equilibrio entre estabilización macroeconómica y recuperación económica, o si seguirá navegando en aguas turbulentas.

Noticias relacionadas