Máximo Kirchner desafía a Kicillof en masivo acto por Cristina
El hijo de la expresidenta criticó duramente a sectores del peronismo que no apoyan a su madre. El acto en Parque Lezama reunió a miles de militantes en reclamo de la revisión de su condena.
Un banderazo multitudinario tomó las calles porteñas este sábado en Parque Lezama para exigir la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple arresto domiciliario tras ser condenada a seis años de prisión preventiva e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La convocatoria "Banderazo por Argentina, por Cristina" buscaba visibilizar el reclamo de revisión de la sentencia que pesa sobre la expresidenta, aprovechando también la conmemoración del Día de la Bandera y el primer aniversario de su detención domiciliaria en el barrio de Constitución.
Máximo Kirchner fue el orador central del acto, utilizando la plataforma para dirigirse tanto a sus seguidores como a los detractores dentro del propio peronismo. El diputado nacional reivindicó a su madre y planteó una visión de futuro para el movimiento político, señalando que "no hay posibilidad de construir un verdadero cambio si no construimos una síntesis superadora". Sus palabras resonaron entre los militantes que colmaron el auditorio del Parque Lezama, donde también se ubicaron decenas de dirigentes políticos y sociales como el senador Wado de Pedro, los diputados Juan Grabois y Vanesa Siley.
Durante su intervención, Máximo apuntó directamente contra quienes dentro del peronismo no defienden activamente a Cristina, en críticas que funcionarios y gobernadores interpretaron como dirigidas al mandatario bonaerense Axel Kicillof. "Los que hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla", lanzó el kirchnerista, dejando clara su postura sobre quién debe estar donde en estos momentos. Complementó esto con cuestionamientos más amplios: "¿Cómo me explican esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras?", indagó, aludiendo a los modelos de gestión que otros sectores peronistas implementan.
El discurso de Máximo también incluyó una reivindicación de políticas sociales sobre meros números fiscales. Desafió el paradigma del superávit a cualquier costo que predomina en la gestión Milei: "¿De qué te sirve el equilibrio fiscal si los hospitales se caen a pedazos, si las rutas son cada día más peligrosas?", cuestionó. Para el hijo de la expresidenta, la verdadera estabilidad económica debe basarse en la "justicia fiscal que permita el equilibrio social", una postura que marca las diferencias de fondo entre el kirchnerismo y otras corrientes políticas del país.
La manifestación transcurrió mientras la Justicia mantiene una amenaza latente sobre Cristina: el juez de ejecución penal Rodrigo Giménez Uriburu le advirtió recientemente que podría perder su régimen de arresto domiciliario si las concentraciones en su domicilio continúan. Esta medida fue dictada tras los incidentes del 14 de junio, cuando los cortes de calles y la instalación de estructuras afectaron el funcionamiento del barrio porteño. A pesar de esta presión judicial, los militantes kirchneristas mantienen sus reclamos, mientras que el juez contempla trasladarla a una unidad penitenciaria si hay nuevos incumplimientos de las condiciones de su detención.
El acto de Parque Lezama consolidó la estrategia del kirchnerismo de mantener a Cristina en la agenda política nacional, a la vez que marca las tensiones internas del peronismo de cara a 2027. Para Máximo y sus allegados, la ausencia de apoyo de otros sectores peronistas, particularmente desde la gobernación bonaerense, representa una traición a los valores fundamentales del movimiento. Con esta movilización y sus palabras, el hijo de la expresidenta busca no solo defender a su madre, sino también posicionar el relato que el kirchnerismo llevará en los próximos años de disputa política.



