Mercados argentinos en caída tras decisión del MSCI sobre clasificación
El índice Merval se desplomó más de 3% luego de que la calificadora mantuviera a Argentina como Mercado Standalone, sin avances hacia Mercado Frontera ni Emergente.
La jornada bursátil de este martes fue compleja para los inversores argentinos. El S&P Merval registró una caída pronunciada de 3,3%, cerrando en 3.149.873.700 puntos básicos, en una sesión donde los activos locales no encontraron respiro ante una serie de malas noticias. La principal de ellas llegó del Instituto MSCI, que publicó su evaluación anual de clasificaciones de mercados y decidió mantener a Argentina en la categoría de Mercado Standalone para todo 2026, sin iniciar procedimientos de reclasificación hacia categorías más privilegiadas como Mercado Frontera o Mercado Emergente.
Esta decisión del MSCI fue particularmente desalentadora para quienes esperaban un cambio de estatus que atrajera más inversión extranjera. El organismo señaló en su reporte que existen "episodios recurrentes de intervención gubernamental que han cuestionado la estabilidad de una economía de mercado abierto", incluyendo medidas que afectaron específicamente las actividades de inversores extranjeros. Además, la entidad hizo énfasis en las persistentes restricciones a los movimientos de capital que siguen vigentes en el país, a pesar de la flexibilización implementada en abril de 2025. Aunque esa apertura permitió la repatriación de fondos de nuevas inversiones, los organismos aclararon que esto continúa sujeto a requisitos documentales complejos, y las ganancias acumuladas previamente permanecen bloqueadas sin posibilidad de salida libre.
Entre los papeles locales, los mayores castigos llegaron de la mano de Loma Negra, que se hundió 4,4% en acciones ordinarias y alcanzó caídas de hasta 6,1% en sus ADRs cotizados en Nueva York. Le siguieron Metrogas con una baja de 3,2% y BBVA con una retracción de 2,9%. En el mercado de valores estadounidenses, donde cotizan papeles argentinos, el panorama fue aún más sombrío: los ADRs de Loma Negra sufrieron el peor desempeño con pérdidas que rozaron el 6%, mientras que Grupo Supervielle y BBVA también acusaron caídas de 5,1% cada uno. Esta brecha entre los mercados locales y los estadounidenses refleja la menor confianza de los inversores internacionales respecto de los papeles argentinos.
No obstante, la mala jornada no se debió exclusivamente a factores locales. Los mercados globales también atravesaban turbulencias provocadas por una crisis en el sector de semiconductores que se originó en Asia, particularmente en Corea del Sur. Esta onda expansiva llegó hasta Wall Street, donde el Nasdaq retrocedió aproximadamente 2%, arrastrando a gigantes tecnológicos como Micron Technology y Western Digital, que sufrieron bajas significativas. En este contexto de aversión al riesgo global, los activos argentinos resultaron doblemente golpeados, tanto por malas noticias locales como por el mal humor general de los mercados internacionales.
Desde el frente económico doméstico, el martes trajo algunas señales positivas que, sin embargo, no fueron suficientes para contrapesar el pesimismo bursátil. El INDEC informó que el Producto Interno Bruto creció 0,7% en el primer trimestre (en términos desestacionalizados) y 2,3% de manera interanual, un resultado significativamente superior a lo que había mostrado el indicador EMAE en marzo. Además, después de siete meses consecutivos con aumentos por debajo del ritmo inflacionario, los salarios registrados en el sector privado repuntaron 4,0% en abril, sugiriendo cierta recuperación del poder adquisitivo. A pesar de estos datos macroeconómicos mejores que lo esperado, el mercado bursátil pareció enfocarse más en las limitaciones regulatorias y la falta de progreso en la clasificación internacional que en los indicadores positivos de actividad económica.
El contraste entre los datos económicos favorables y el desempeño bursátil negativo evidencia una preocupación más profunda entre los inversores respecto del marco institucional y las perspectivas de acceso a mercados de capitales internacionales. Para muchos analistas, la decisión del MSCI de no avanzar hacia una reclasificación representa un freno significativo a las posibilidades de atracción de flujos de inversión extranjera a mediano plazo. En este sentido, la recuperación del mercado argentino podría depender menos de los indicadores económómicos locales y más de cambios en la percepción de estabilidad institucional y flexibilización definitiva de las restricciones cambiarias que preocupan a los inversores globales.



