Naitan sigue grave: hospital aclara estado crítico del niño de Clorinda
El director del Hospital de la Madre y el Niño brindó precisiones sobre la salud del menor tras rumores en redes. El paciente permanece internado con asistencia respiratoria mecánica.
La situación del pequeño Naitan mantiene en vilo a la comunidad formoseña desde su ingreso de urgencia al Hospital de la Madre y el Niño. El niño de siete años, derivado desde Clorinda tras sufrir un traumatismo craneoencefálico severo, continúa internado en la unidad de cuidados intensivos bajo vigilancia permanente de un equipo médico multidisciplinario. Las versiones contradictorias que circularon en redes sociales y plataformas digitales obligaron a las autoridades sanitarias a intervenir públicamente para esclarecer la realidad clínica del caso, alejándose de la desinformación que proliferó durante los últimos días.
El doctor Víctor Fernández, máximo responsable de la institución pediátrica de mayor complejidad en la provincia, ofreció detalles precisos sobre el cuadro actual del paciente durante una entrevista en el programa radial «Algo Está Pasando». El médico enfatizó que el caso se encuentra judicializado y que existe una reserva legal vinculada a la minoridad de la víctima, pero aclaró sin ambigüedades: «Sigue estando grave y con respirador». Esta precisión resultaba fundamental ante las fake news que incluso llegaron a afirmar erróneamente que el niño había fallecido, generando pánico innecesario en el entorno familiar y comunitario.
Actualmente, el equipo sanitario se enfoca en realizar estudios diagnósticos de alta complejidad para determinar la extensión exacta del daño neurológico sufrido. Según explicó Fernández, los neurólogos son quienes tienen la responsabilidad de establecer un diagnóstico certero, un proceso que requiere tiempo y análisis detallado de múltiples parámetros clínicos. «En este momento se están haciendo algunos de los estudios para tratar de ver hasta dónde llega la lesión y si podemos llegar a decir o no si es irreversible», expresó el director del hospital, reconociendo que la gravedad del caso demanda prudencia extrema por parte del cuerpo médico antes de realizar cualquier aseveración definitiva sobre la viabilidad de las funciones cerebrales del menor.
Uno de los aspectos que generó mayor confusión en la población fue la circulación de términos médicos frecuentemente malinterpretados. El espacio periodístico aprovechó para deslindar conceptualmente entre estados como el coma, el estado vegetativo persistente y la muerte encefálica, condiciones clínicas radicalmente distintas que suelen confundirse en el imaginario colectivo. Solo la muerte encefálica constituye una situación irreversible desde la perspectiva médica y legal, siendo el único marco bajo el cual la legislación nacional autoriza procesos de procuración y donación de órganos. Esta aclaración resultaba urgente dado que circulaban especulaciones infundadas sobre presuntas extracciones de tejidos sin certificación neurológica adecuada, alimentando desconfianza hacia el sistema sanitario.
Paralelamente, la investigación penal sobre el origen del traumatismo avanza con sus propios cauces legales. Los antecedentes señalan que existen versiones contradictorias en los relatos brindados por el círculo familiar más cercano del niño, lo que motivó la apertura formal de un expediente. Sin embargo, tanto la dirección del hospital como los operadores judiciales han mantenido reserva respecto a detalles específicos del caso, priorizando la protección de los derechos del menor y la integridad de la investigación. La comunidad formoseña se mantiene atenta a la evolución del pequeño Naitan, en una suerte de espera colectiva que combina la solidaridad con la necesidad de información precisa y responsable desde los espacios institucionales competentes.



