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Nacional 📅 11 Ago. 2026

Treasuries al 5%: ¿sigue siendo negocio invertir en Argentina?

Con los bonos estadounidenses ofreciendo rendimientos cercanos al 5%, los inversores locales replantean si vale la pena asumir el riesgo de los activos argentinos. El canje y la volatilidad política cambian la ecuación.

Treasuries al 5%: ¿sigue siendo negocio invertir en Argentina?

El mercado financiero internacional volvió a moverse en las últimas semanas, y esta vez el movimiento tiene implicancias directas para quienes en Argentina manejan dólares y buscan dónde colocarlos. Los bonos del Tesoro estadounidense subieron sus rendimientos de manera significativa, con los papeles a diez años tocando el 4,73% y los de treinta años ya superando la barrera del 5%. Este escenario plantea una pregunta incómoda para los ahorristas locales: si Estados Unidos garantiza una rentabilidad segura cercana al 5%, ¿qué incentivo hay para meterse en los activos argentinos, que siempre conllevan mayores riesgos?

El aumento de las tasas estadounidenses no fue casualidad. Detrás están las preocupaciones crecientes sobre la inflación, los movimientos en los precios de la energía y las incertidumbres sobre la situación fiscal norteamericana. Estos Treasuries funcionan como la referencia mundial para medir el costo del dinero y evaluar cualquier otra inversión en renta fija. Su importancia radica en que son considerados prácticamente libres de riesgo crediticio, por lo que cualquier otro bono en dólares se compara con ellos. Cuando las tasas de estos títulos suben, automáticamente suben la vara para toda otra inversión que pretenda ser competitiva.

Para entender si vale o no meterse en deuda argentina, hay que analizar lo que en el lenguaje financiero se llama "spread": ese diferencial de rendimiento adicional que un activo local ofrece por encima del Tesoro estadounidense. La lógica es simple: si asumís riesgos mayores (crediticios, macroeconómicos, políticos), necesitás una compensación proporcional. Mirando números, las Obligaciones Negociables argentinas rendirían hoy entre 7% y 8% anuales bajo Ley Nueva York, mientras que los bonos subsoberanos se mueven entre 6% y 8% en sus vencimientos más largos. A primera vista, eso parecería mejor que el 4,7% de los Treasuries. Pero aquí entra en juego un factor que cambia completamente el análisis: el canje.

El canje es ese costo adicional que pagás cuando querés sacar dólares de tu cuenta en Argentina y llevarlos a una cuenta en el exterior. Hoy ese costo ronda el 4% extra. Para dimensionar su impacto, imaginá que tenés dólares ahorrados localmente y querés invertirlos en Treasuries: pagás el 4% de canje y después ganás 4,7% de rendimiento. En la práctica, el primer año prácticamente no hay ganancia neta. Es decir, por el solo hecho de intentar ir a "lo seguro" estadounidense, ya estás perdiendo rentabilidad. Esto invierte la ecuación completamente y explica por qué varios asesores financieros están recomendando a sus clientes que sigan apostando a bonos argentinos, al menos por el momento.

Ian Colombo, asesor financiero de una consultora local, fue claro al respecto: en este contexto, le recomienda a sus clientes elegir instrumentos de corto y mediano plazo antes que apostar al largo plazo. La razón no es solo matemática, sino también política. Queda poco más de un año para las próximas elecciones presidenciales en Argentina, y la volatilidad que eso puede generar se siente mucho más en los bonos de largo plazo. Además, evitar el canje también significa evitar ese costo adicional que hoy considera "exagerado". De esta manera, los inversores locales pueden obtener rendimientos superiores a los Treasuries sin exponerse a ese drenaje de recursos por sacar dinero del país, y además reducen su exposición a la incertidumbre preelectoral.

El panorama, entonces, es paradójico: en un contexto donde Estados Unidos ofrece seguridad y tasas altas, los inversores argentinos con dólares en el país terminan encontrando mejor relación riesgo-retorno quedándose localmente, aunque sea en horizontes de inversión más cortos. No es que Argentina de repente se haya vuelto más segura o atractiva, sino que el costo de "escapar" hacia lo seguro es tan alto que lo anula. Es un síntoma más de la presión sobre el peso y sobre la capacidad de los argentinos de llevar sus ahorros al exterior. Mientras tanto, quien quiera rentabilidad con cierta seguridad sigue teniendo opciones, pero cada vez menos tentadoras si decidís mirar hacia afuera.

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