ATE valida el aumento pero advierte: si hay desfasaje, reclamará reajuste
El secretario gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado cuestionó la falta de paritarias formales y alertó que monitoreará si la inflación vuelve a erosionar los salarios estatales hacia fin de año.
Fabián Sinsig, secretario gremial de ATE Formosa, realizó un balance cauteloso sobre el incremento salarial del 15% que anunció recientemente el gobernador Gildo Insfrán. En una entrevista radial, el dirigente reconoció el avance que representa cualquier mejora en los ingresos de los empleados públicos, pero dejó en claro que la organización sindical había solicitado originalmente una recomposición del 20%. Aunque valoró positivamente lo otorgado por la Provincia, Sinsig enfatizó que desde ATE se realizan análisis exhaustivos de múltiples variables económicas antes de plantear sus demandas salariales, considerando inflación, disponibilidad de recursos provinciales y la compleja situación macroeconómica del país.
El contexto nacional actual pesa significativamente en las negociaciones laborales locales. Sinsig reconoció que aunque los trabajadores aspiran naturalmente a mayores ingresos, existe una realidad económica muy complicada que impacta directamente en las arcas de los gobiernos provinciales y municipales. En este escenario, el aumento otorgado resulta aproximadamente acorde con la evolución inflacionaria, lo que permitió a ATE evaluar la propuesta como razonable. Además, el dirigente destacó que a pesar de la contracción en los recursos que llegan desde el Estado nacional, la Provincia continúa otorgando mejoras salariales a su planta de empleados, algo que no puede darse por sentado en el contexto actual.
La deuda pendiente: las paritarias formales
Sin embargo, Sinsig fue contundente al señalar una ausencia que considera problemática: la falta de una convocatoria formal a paritarias. El dirigente aclaró que ATE no fue invitada a una instancia paritaria auténtica y cuestionó que algunos encuentros entre funcionarios y representantes sindicales se presenten bajo esa denominación. Para Sinsig, una paritaria genuina debe trascender ampliamente la discusión salarial y constituirse como un espacio de diálogo permanente donde se aborden las diversas problemáticas que afectan a los trabajadores de la administración pública. Recordó que cada sector estatal –salud, educación, vialidad y otras áreas– enfrenta desafíos específicos que requieren soluciones particulares, algo que solo puede resolverse en mesas de negociación inclusivas y sistemáticas.
El sindicalista subrayó que la existencia de un espacio de diálogo permanente permitiría anticipar conflictos y resolver problemas antes de que se profundicen, sin necesidad de invertir recursos adicionales. "Con diálogo", enfatizó, se solucionan muchas situaciones sin gastar dinero. Desde su perspectiva, la ausencia de estas instancias perjudica tanto a los trabajadores como al propio Gobierno, ya que se pierde la posibilidad de construir consensos y de que los funcionarios conozcan de primera mano las dificultades reales en cada área de la administración.
La incógnita de fin de año y el monitoreo sindical
Consultado sobre los próximos meses, Sinsig fue claro: ATE mantiene un monitoreo constante mediante consultas con sus delegados y estructuras orgánicas. Si hacia finales de año la inflación vuelve a superar los incrementos salariales, generando un desfasaje que erosione el poder adquisitivo de los trabajadores, la organización no dudará en elevar nuevos reclamos al Gobierno provincial. El dirigente recordó que los empleados estatales han sufrido años de pérdida de poder de compra y que el objetivo central es evitar que esa situación continúe profundizándose. Sin embargo, también reconoció la necesidad de que la Provincia mantenga sus cuentas públicas ordenadas, advirtiendo sobre los riesgos del endeudamiento provincial, que obliga a destinar recursos al pago de deudas en detrimento de los salarios de los trabajadores. En este contexto, ATE intenta equilibrar sus legítimas demandas con la realidad fiscal de Formosa, buscando que se garantice estabilidad laboral sin comprometer la sustentabilidad de las finanzas públicas.



