Diputados debatirá este miércoles el Súper RIGI para atraer megainversiones
El gobierno de Milei busca aprobar un régimen de promoción con beneficios fiscales por 30 años para proyectos de tecnología e industria de más de mil millones de dólares.
La Cámara de Diputados convocó a una sesión extraordinaria para este miércoles 24 de julio con el objetivo de tratar el proyecto del Súper RIGI, una iniciativa del gobierno nacional que pretende crear un nuevo esquema de incentivos para atraer inversiones de gran envergadura en sectores tecnológicos e industriales considerados estratégicos. Se trata de una apuesta del Ejecutivo para posicionar a Argentina como destino preferente de capitales internacionales en industrias de frontera, complementando el régimen RIGI que fue sancionado el año anterior.
El Súper RIGI representa una ampliación significativa del esquema vigente, pero con características bien diferenciadas. Mientras que el RIGI tradicional también contempla la modernización y ampliación de emprendimientos ya existentes, esta nueva modalidad se reservará exclusivamente para proyectos que impliquen la creación de industrias completamente inéditas en el territorio nacional. De esta manera, quienes ya hayan presentado solicitudes para ingresar al régimen convencional no podrán trasladarse automáticamente al nuevo esquema, estableciéndose así una clara delimitación entre ambas iniciativas. El objetivo declarado es concentrarse en actividades que actualmente no tienen desarrollo comercial en el país o que se encuentran aún en etapas experimentales.
Los sectores que el gobierno considera estratégicos para esta nueva modalidad abarcan un espectro amplio de la economía del conocimiento y la manufactura avanzada. Entre ellos figuran la inteligencia artificial, la fabricación de semiconductores, la biotecnología de punta, el desarrollo de infraestructura digital, la producción de baterías de litio, el hidrógeno de bajas emisiones, los pequeños reactores nucleares, la fabricación de vehículos eléctricos, nuevos procesos petroquímicos y la tecnología aeroespacial. Todos estos rubros representan actividades de alto valor agregado que el Ejecutivo considera fundamentales para diversificar la matriz productiva nacional y potenciar las exportaciones.
Los beneficios previstos en el proyecto son sustanciales y contemplan un horizonte de tres décadas. Los inversores gozarán de una alícuota reducida del Impuesto a las Ganancias del 15 por ciento, podrán acceder a una amortización acelerada de sus inversiones y contarán con exenciones de derechos de exportación e importación para los bienes relacionados con los proyectos. Además, el régimen incluye estabilidad normativa y fiscal por 30 años, un acceso más flexible al mercado de cambios y mecanismos especiales de resolución de controversias que brinden mayor seguridad jurídica a los inversores extranjeros. Para acceder a estos beneficios, las inversiones deberán superar obligatoriamente los mil millones de dólares estadounidenses y canalizarse mediante un vehículo de proyecto exclusivo, garantizando así que se trata de iniciativas de magnitud considerable.
Un aspecto relevante del proyecto es la exigencia de adhesión expresa de las provincias y municipios al régimen para que los emprendimientos radicados en sus territorios puedan acceder a los beneficios nacionales. Esta disposición busca garantizar un marco regulatorio homogéneo en todo el país y evitar que normas locales alteren las condiciones ofrecidas a los inversores internacionales. El gobierno sostiene que la magnitud de estos emprendimientos requiere reglas estables de largo plazo que permitan competir efectivamente con otros países en la captación de capital destinado a industrias de última generación. Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende acelerar la llegada de inversiones vinculadas a tecnología e industria de punta, con la expectativa de generar empleos calificados, impulsar exportaciones de alto valor y transformar la economía argentina hacia un modelo más diversificado e innovador.



