Electrodomésticos: ventas en caída pero con sectores que resisten
El mercado argentino de electrodomésticos atraviesa un período de contracción, aunque televisores y pequeños electros logran crecer con fuerza en los primeros cinco meses del año.
El sector de electrodomésticos en Argentina sigue enfrentando un panorama complicado. De acuerdo con los datos más recientes de NielsenIQ, durante los primeros cinco meses de 2026 las ventas medidas en unidades acumulan una baja del 3% en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, la caída general esconde realidades muy distintas según la categoría de producto, con algunos segmentos demostrando una capacidad de recuperación que amortigua el retroceso global del mercado.
A pesar de esta tendencia negativa, hay señales de cierta estabilización. Mayo mostró una contracción más moderada del 2%, una mejora respecto a los meses previos. Este repunte se atribuyó principalmente al Hot Sale y a las compras anticipadas que realizaron los consumidores pensando en el Mundial. Para los comerciantes, estos datos sugieren que el mercado reacciona a eventos puntuales y que la demanda no ha desaparecido, sino que se encuentra condicionada por el contexto económico general y las decisiones de gasto de las familias.
El análisis por segmento revela disparidades notables en el desempeño. La línea blanca, compuesta por heladeras, lavarropas y cocinas, logró crecer un 7% en unidades, acompañada por los pequeños electrodomésticos que también avanzaron en igual proporción. La electrónica de consumo, particularmente televisores, creció un 3% en volumen, aunque con un desempeño aún más destacado en términos de facturación. Este comportamiento estuvo impulsado por la mayor demanda de televisores de gran tamaño, especialmente los que superan las 55 pulgadas, producto del interés generado por el evento deportivo internacional. En tanto, el segmento de informática mostró un crecimiento moderado del 1%. Contrario a estas historias positivas, Telecomunicaciones y Climatización registraron las caídas más pronunciadas del período.
Cuando se observa el ranking de productos más vendidos, emergen patrones interesantes sobre las preferencias de consumo. Los smartphones encabezan el listado con una participación del 13% del total de unidades comercializadas, aunque paradójicamente experimentaron una caída del 27% interanual. Los televisores escalaron al segundo lugar con el 7% de participación, pero con un crecimiento explosivo del 27%, lo que confirma el cambio en las prioridades de compra de los argentinos. Los headsets completaron el podio con igual participación que los televisores. Cuando se analiza desde la perspectiva de la facturación, la concentración es aún más severa: apenas diez categorías explican el 75,8% del valor total del mercado, con smartphones y televisores liderando la generación de ingresos para el comercio.
Un fenómeno que marca la transformación del mercado es el crecimiento sostenido del comercio electrónico como canal de distribución. Entre enero y mayo, la participación del comercio online pasó del 55% en 2025 al 58% en 2026. Durante mayo, impulsado por las promociones del Hot Sale, esa participación escaló hasta el 61%, consolidando definitivamente a las plataformas digitales como el principal punto de venta para electrodomésticos y productos tecnológicos en el país. Este cambio estructural refleja tanto la adaptación del consumidor argentino a nuevas formas de compra como la estrategia de los comerciantes de concentrar esfuerzos en canales online.
Desde el sector reconocen que el mercado enfrenta desafíos significativos. "El mercado está muy parado desde antes, y lo de las tasas no ayuda", admitieron fuentes del comercio al analizar la situación. La combinación de tasas de interés elevadas, incertidumbre económica y poder adquisitivo reducido mantiene a muchos potenciales compradores fuera del mercado. Sin embargo, especialistas en análisis de tendencias señalan que el mercado continúa encontrando oportunidades en nichos específicos y eventos comerciales puntuales. La recuperación, cuando ocurra, probablemente será desigual, con algunos segmentos avanzando más rápido que otros, en función de cómo evolucione la situación macroeconómica del país.


