Hallaron sin vida a Leandro Gavilán tras once días desaparecido
El cuerpo de un joven de 30 años fue localizado en una represa del barrio Divino Niño. La Justicia investiga las circunstancias de su muerte mientras continúa la búsqueda de la motocicleta que conducía.
La desaparición de Leandro Ramón Abel Gavilán finalizó de la peor manera posible. Once días después de que el joven de 30 años se esfumara sin dejar rastro desde mediados de julio, efectivos policiales descubrieron su cuerpo sin vida en una represa natural ubicada en inmediaciones del barrio Divino Niño. El hallazgo, que conmocionó a la comunidad formoseña, fue confirmado mediante rigurosos peritajes realizados por la Policía Científica, cerrando así una intensa búsqueda que movilizó a múltiples divisiones especializadas de la provincia.
El descubrimiento se produjo durante la tarde del día anterior, alrededor de las 16:00 horas, cuando obreros de una empresa constructora que ejecutaba tareas en la zona se percataron de la presencia de restos humanos. Inmediatamente se dirigieron a la Comisaría Seccional Novena, ubicada en el barrio San Lorenzo, para reportar lo que habían visto. El cuerpo estaba semisumergido entre densa vegetación acuática y camalotes en una amplia represa natural, específicamente en las cercanías de la intersección entre avenida Avellaneda y calle Italia. El estado avanzado de descomposición del cadáver imposibilitó una identificación visual inmediata, requisito que obligó a recurrir a análisis dactiloscópicos especializados para confirmar la identidad de la víctima.
Una vez alertadas las autoridades, la respuesta fue coordinada y diligente. Efectivos de la Comisaría Seccional Novena, integrantes de la Unidad Regional Uno y personal de la Subcomisaría jurisdiccional concurrieron al lugar con la inmediata participación del juez de Instrucción y Correccional de turno, el Dr. Cañete, y la fiscal de la causa, la Dra. Lucini. Estos magistrados ordenaron el despliegue integral de los organismos especializados en investigación criminal: personal del Departamento Delitos Complejos, la Dirección de Informaciones Policiales, el área de Búsqueda de Personas y técnicos del Gabinete de Policía Científica. Se implementó un protocolo riguroso de preservación de evidencia, estableciendo un perímetro de seguridad para proteger potenciales indicios que resultaran relevantes para la causa judicial.
Los peritos realizaron un exhaustivo trabajo en la escena, incluyendo la recolección de evidencia física, documentación fotográfica detallada y mediciones técnicas precisas, todo ello previo a la remoción del cuerpo del medio acuático. Este procedimiento minucioso respondió a la necesidad de no contaminar ni alterar elementos que pudieran servir para reconstruir las circunstancias de la muerte. Actualmente, la Justicia concentra sus esfuerzos en determinar con exactitud la causa del fallecimiento y establecer si el sitio donde fue hallado el cadáver corresponde al lugar primario donde ocurrieron los hechos. Paralelamente, continúa la búsqueda de la motocicleta de su madre que Leandro conducía al momento de desaparecer, un vehículo que aún no ha sido localizado y que podría aportar datos cruciales para esclarecer el caso.
El cierre de esta búsqueda, aunque trágico, representa un paso importante en la investigación que conduce la fiscal Lucini bajo la instrucción del Dr. Cañete. Los familiares de Leandro ya conocen el destino del joven, permitiendo así que se inicie el proceso de duelo mientras la Justicia continúa trabajando para que queden sin respuestas las interrogantes que rodean este caso. La comunidad de Formosa permanece atenta a los avances que se produzcan en una investigación que promete revelar detalles significativos en los próximos días.



