Milei negocia con gobernadores en París para desactivar las PASO
El Presidente se reunió con 13 mandatarios provinciales en la Argentina Week francesa. La reforma electoral y los acuerdos políticos fueron el eje de las conversaciones.
Javier Milei aprovechó su viaje a París para la segunda edición de la Argentina Week con un objetivo político bien definido: afianzar el apoyo de los gobernadores provinciales para avanzar con la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. La cumbre de mandatarios en territorio francés funcionó como una mesa de negociación donde el Ejecutivo buscó consolidar los respaldos legislativos necesarios para impulsar la reforma electoral que viene siendo debatida hace meses en los pasillos del Congreso.
La comitiva oficial que acompañó al Presidente fue de peso. Junto a Milei viajaron su hermana Karina, quien concentra gran poder de decisión en la Casa Rosada, el jefe de Gabinete Diego Santilli, el ministro de Economía Luis Caputo y otros funcionarios clave. De hecho, fue Santilli quien sacó el tema sobre la mesa el miércoles a la noche, planteando la urgencia de acelerar los acuerdos sobre primarias. Sin embargo, la respuesta de los gobernadores fue directa: pidieron algo concreto a cambio. La pregunta que resonó en los encuentros parisinos fue inequívoca: "¿Qué ofrecés?" Los mandatarios dejan clara su postura: no acompañan una reforma electoral sin beneficios específicos para sus provincias.
La invitación a viajar en el avión presidencial a un grupo importante de líderes subnacionales fue interpretada como un gesto de distensión desde la Casa Rosada. Esto cobra relevancia en un contexto de negociaciones complicadas por el Presupuesto 2027 y la cuestión de las PASO. Acudieron gobernadores de todos los puntos del mapa: desde la Patagonia llegaron Claudio Vidal de Santa Cruz, Rolando Figueroa de Neuquén, Alberto Weretilneck de Río Negro e Ignacio Torres de Chubut. Del norte asistieron Raúl Jalil de Catamarca, Carlos Sadir de Jujuy y Gustavo Sáenz de Salta. Cuyo estuvo representado por Alfredo Cornejo de Mendoza y Marcelo Orrego de San Juan, mientras que el Litoral envió a Leandro Zdero de Chaco y Juan Pablo Valdés de Corrientes. A esto se sumaron Jorge Macri de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Rogelio Frigerio de Entre Ríos. Se trata en su mayoría de gobernadores que han acompañado al oficialismo en distintos votaciones legislativas.
No obstante, la foto tiene ausencias que pesan. Martín Llaryora, el poderoso gobernador de Córdoba, decidió no viajar y envió una delegación encabezada por su vicegobernadora Myriam Prunotto. Tampoco estuvo presente Maximiliano Pullaro, el mandatario de Santa Fe, aunque en los últimos tiempos ha mostrado señales de acercamiento con la administración. Estas ausencias de dos figuras relevantes del mapa político provincial sugieren que los apoyos no son tan automáticos como el Gobierno podría desear para sellar la reforma electoral. Los gobernadores mantienen márgenes de negociación y presionan para obtener concesiones antes de comprometer sus votos en el Congreso.
Durante los encuentros, Milei agradeció la presencia de los mandatarios y reafirmó que su gobierno tiene una perspectiva genuinamente federal. El Presidente aprovechó la oportunidad para destacar el potencial productivo de las provincias en sectores estratégicos como la energía, la minería y los agronegocios, áreas donde el interior del país concentra su producción. Este discurso busca transmitir que la suspensión de las PASO no es un capricho porteño, sino una reforma que se alinearía con los intereses de desarrollo provincial. Sin embargo, la táctica parece insuficiente por ahora: los gobernadores mantienen sus demandas específicas y no dan respuestas concretas hasta no escuchar ofertas formales sobre qué obtendrían a cambio de su apoyo legislativo.
La negociación sobre las PASO sigue en territorio difícil. El Gobierno acelera sus movimientos diplomáticos, pero los gobernadores siguen jugando un papel de garantes de sus provincias, exigiendo compensaciones antes de avalar una reforma que podría beneficiar o perjudicar sus propias estructuras políticas. La próxima movida será crucial para definir si Milei logra acumular los votos necesarios o si deberá conceder más de lo que pretendía para sellar el acuerdo.



