Se reactivan negociaciones salariales en la metalurgia tras intervención sindical
La UOM y empresarios retomaron las paritarias tras meses de parálisis. Los trabajadores buscan recuperar el poder adquisitivo perdido y evalúan alternativas al ajuste por inflación.
Después de varios meses de estancamiento, la negociación paritaria de la Unión Obrera Metalúrgica volvió a moverse esta semana. Los delegados designados por el interventor Alberto Biglieri se sentaron por primera vez con representantes de las principales cámaras empresarias para discutir cómo recomponer los salarios en las ramas metalmecánica y siderúrgica. La reunión, celebrada en la sede nacional del gremio, marcó un punto de inflexión después de que la Justicia confirmara las facultades de la intervención para participar en las mesas de negociación.
Lo que más preocupa a los trabajadores es el deterioro del poder adquisitivo que acumulan en los últimos meses. Según los cálculos que manejan ambas partes, los metalúrgicos han perdido entre 13 y 14 puntos porcentuales frente a la inflación. Esta brecha se originó principalmente en el último acuerdo firmado en noviembre del año pasado, que estableció aumentos hasta marzo pero con un componente problemático: la mayoría de los montos se distribuyeron como sumas no remunerativas, es decir, dinero que no se incorporó al salario básico. Eso significa que aproximadamente seis de cada diez trabajadores están percibiendo un básico de $1.036.390, cifra que claramente quedó rezagada respecto a la inflación acumulada.
Búsqueda de fórmulas alternativas
Durante los encuentros, ambas partes comenzaron a analizar mecanismos diferentes a los esquemas tradicionales de ajuste por IPC mensual. La idea es encontrar una propuesta que permita recuperar parte del atraso acumulado sin profundizar la crisis que atraviesa la industria. Los empresarios tienen razones para estar preocupados: el sector enfrenta una caída significativa en la actividad, ha perdido puestos de trabajo en forma sostenida y hay cierres de establecimientos en distintas provincias. Es un equilibrio delicado: los trabajadores necesitan recuperarse, pero las empresas reclaman que la situación no da para transferencias muy abruptas de ingresos.
La particularidad de esta ronda tiene especial relevancia en el caso de la rama siderúrgica, que llevaba casi dos años sin negociaciones formales, a pesar de incluir a algunos de los mayores actores de la industria metalúrgica nacional. La reapertura de esa mesa representaba una deuda pendiente que ahora comienza a saldarse. En el encuentro participaron los delegados Roberto Bonetti (Capital Federal), Daniel Martínez (Cañada de Gómez), Vicente Adrián Pérez (Quilmes), Enrique Ricardo Salinas (La Plata) y Edgardo Holstein (San Nicolás), además del secretario adjunto de Villa Constitución. Por el lado empresario asistieron representantes de la Cámara Argentina del Acero y de las principales organizaciones del sector metalmecánico como ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC, FEDEHOGAR y CAIAMA.
Las conversaciones continuarán en los próximos días con el objetivo de acercar posiciones y plasmar una propuesta concreta que satisfaga, en la medida de lo posible, las demandas de ambos lados. La paritaria metalúrgica es históricamente una de las más importantes del país, no solo por la cantidad de trabajadores involucrados sino porque suele servir como referencia para otras negociaciones salariales. El desafío que tienen por delante es encontrar una salida que reconozca el atraso acumulado sin convertirse en un factor adicional de presión sobre una industria que atraviesa tiempos muy complicados.



