Verón denuncia represión policial contra hinchas de Estudiantes en Santiago
El presidente del Pincha apuntó contra efectivos que retuvieron micros y agredieron a simpatizantes. Un periodista de TN fue golpeado mientras filmaba los abusos.
En la madrugada del domingo, Juan Sebastián Verón volvió a las redes sociales para cargar contra los procedimientos policiales desplegados en Santiago del Estero. El máximo dirigente de Estudiantes utilizó Instagram para denunciar el trato que recibieron los hinchas del Pincha durante el desplazamiento hacia la provincia, generando una nueva polémica que trascendió más allá de lo acontecido en el terreno de juego. A través de historias, compartió material audiovisual que documenta lo que calificó como maltrato injustificado hacia la hinchada platense, con un tono que dejó clara su indignación respecto a los hechos registrados.
Los inconvenientes comenzaron mucho antes del partido. Aproximadamente 40 micros con simpatizantes de Estudiantes fueron detenidos por la policía local, siendo sometidos a controles exhaustivos que, según los denunciantes, excedieron ampliamente los límites de lo razonable. Esta retención estratégica generó que cientos de hinchas no pudieran ingresar a la cancha desde el comienzo del encuentro, viéndose obligados a esperar en los vehículos mientras se jugaba. La maniobra, coordinada desde las autoridades de seguridad locales, fue interpretada por los dirigentes del Pincha como un acto discriminatorio pensado para reducir la presencia de la hinchada visitante durante los momentos más cruciales del partido.
Lo que sucedió tras el cierre del encuentro agravó aún más la situación. Cuando los micros intentaban partir de regreso hacia La Plata, nuevamente se registraron actos de represión policial contra los hinchas que pretendían subirse a los transportes. Verón, visiblemente molesto, expresó su desagrado con una frase que resumía su sentir: "Así trataron a nuestra gente sin ningún motivo". El presidente del club no solo cuestionó la proporción de las medidas de seguridad, sino que cuestionó directamente la justificación de tales procedimientos, sugiriendo que la represión fue completamente infundada y motivada por prejuicios.
Uno de los episodios más graves ocurrió cuando Sebastián Domenech, periodista del canal TN y confeso hincha de Estudiantes, intentaba documentar con su teléfono el maltrato que padecían los simpatizantes. En un momento en que el ómnibus en el que viajaba fue detenido por fuerzas policiales, Domenech se dedicaba a filmar el accionar de los efectivos. Sin embargo, uno de los oficiales reaccionó con violencia, intentando derribar el dispositivo móvil del comunicador utilizando su palo de servicio. La agresión quedó registrada en redes sociales y fue rápidamente compartida, evidenciando el nivel de violencia empleado contra quienes intentaban visibilizar lo ocurrido.
Este episodio se suma a una jornada que ya había sido tumultuosa para Verón dentro del campo. Durante el desarrollo del partido, el dirigente ya había realizado denuncias públicas sobre irregularidades arbitrales, y una vez finalizado, se metió al terreno para encarar al árbitro Darío Herrera, lanzándole acusaciones directas de favoritismo. El comportamiento del presidente refleja una escalada de tensiones que abarca tanto aspectos deportivos como de seguridad, colocando en la mira la manera en que se desarrollan los encuentros entre equipos de distintas provincias. La situación plantea interrogantes sobre los protocolos utilizados para garantizar la seguridad de hinchas y profesionales de prensa, y abre el debate sobre si existen límites claros en el accionar de las fuerzas de seguridad durante eventos deportivos.



